Las subidas del SMI borran el margen para aumentar los salarios más bajos en toda la UE
elEconomista. Un informe de Eurofound advierte de la dificultad de premiar la experiencia.
El Ministerio de Trabajo prepara una nueva subida del salario mínimo interprofesional (SMI) que quiere aprobar antes de diciembre. El porcentaje de incremento seguirá la recomendación que el grupo de expertos elegido por el Gobierno va a entregar este fin de semana y que se espera que se sitúe en el entorno del 5% por la evolución del IPC. Con este impulso, el sueldo más bajo superaría los 1.280 euros y volvería a rebasar la franja salarial más baja de cientos de convenios colectivos.
Este es un fenómeno que ya se ha observado en los últimos años, en tanto que el SMIha crecido un 66% desde 2018. Según el análisis de UGT, en los primeros meses del año el salario más bajo había superado el 45% de los convenios. Si bien, no se trata de un problema exclusivo de España, como pone de relieve un análisis llevado a cabo por Eurofound en el que advierten de que las mejoras de los salarios mínimos “podrían limitar el margen para acordar incrementos en el salario base”.
La Fundación Europea para la Mejora de las Condiciones de Vida y de Trabajo apunta en un informe publicado este mes que entre 2016 y 2025 la mayoría de convenios colectivos analizados elevaban menos sus salarios más bajos que lo que crecía el salario mínimo marcado por el Gobierno. Un proceso que ha llevado a recortar del 7,9% al 3,6% la distancia promedio entre el SMI y los salarios más bajos que se pactan en los convenios de la UE.
Lejos de bloquear la negociación de convenios, este efecto impulsa a los trabajadores y a las empresas a alcanzar un acuerdo para renovar el convenio colectivo que se ha visto superado o afectado por el SMI. “Los resultados muestran que, aparte del tiempo transcurrido desde la firma del convenio colectivo anterior, el aumento de los salarios mínimos nacionales es el principal factor que incrementa la probabilidad de que los interlocutores sociales firmen un nuevo acuerdo, por delante de los datos de inflación y el desempleo” advierte el análisis.
No obstante, el empuje delSMIno se traduce en una revalorización semejante de todos los rangos salariales, por lo que esta observación va acompañada de otra advertencia: la dificultad de compensar la experiencia o la responsabilidad a los trabajadores de los sectores peor pagados. Por ello, apelan a los decisores públicos a tener presente esta interlocución entre el SMIy los salarios más bajos antes de aprobar las nuevos incrementos.

