El Gobierno decide desactivar el IVA rebajado de luz y gas, pese a que el IPC se sitúa en el 3,2%
El Periódico. Economía anuncia que el 1 de junio se suprimirán las medidas para paliar los efectos de la guerra de Irán sobre ambos suministros, pero las de los combustibles permanecerán hasta finales de ese mes.
El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha confirmado este jueves que, tal y como adelantó hace un par de semanas, el IPC del mes de abril se sitúa en el 3,2%, dos décimas por debajo del de marzo y lejos del 4% que habían pronosticado algunos analistas por el impacto de la guerra de Irán. Vista la evolución, el Ministerio de Economía ya ha anunciado que, a partir del 1 de junio, iniciará la desactivación de las medidas sobre el impuesto especial sobre la electricidad y el IVA aplicable a electricidad y a gas natural. Esto significa que adelanta un mes la retirada de esas rebajas, que estaban previstas inicialmente hasta el 30 de junio.
La decisión tendrá un efecto directo sobre la factura de luz y gas del mes que viene, ya que el IVA en ambos casos volverá a ser del 21%, como antes del estallido de la guerra en Oriente Medio. Eso sí, el Ministerio de Economía asegura que las medidas sobre el impuesto sobre el valor de la producción de la energía eléctrica continuarán hasta finales del mes próximo, igual que las de los carburantes y las que se aplican sobre sectores concretos como la agricultura y el transporte de mercancías.
Sistema preparado
La moderación del IPC y el anuncio del Gobierno se explican, principalmente, por la bajada de la factura de la luz, que se ha beneficiado del peso que tienen aquí las energías renovables, según la valoración que ha hecho el departamento que dirige Carlos Cuerpo. La electricidad y el gas natural mantuvieron tasas interanuales negativas en abril, con un descenso del -4,3% en el caso de la primera y del -9,6%, en el segundo. Eso confirmaría, según el comunicado enviado por Economía, “la capacidad del sistema energético español de absorber ‘shocks’ externos por la apuesta en los últimos años por la transición verde”, que, a su entender, han actuado como “un escudo frente al impacto de la guerra”.
Con todo, el Gobierno admite que los carburantes siguen presionados al alza por el contexto internacional que afecta al comercio del petróleo. Según los cálculos del ministerio la inflación de los carburantes sin las medidas del Plan de Respuesta aprobado en marzo, hubiera sido en abril del 28,9%. “Las medidas han conseguido moderar esta cifra en más de 16 puntos porcentuales”, asegura.
Así, como la variación anual de los combustibles para vehículos personales supera el umbral del 15% fijado en el decreto, las medidas fiscales sobre carburantes -tipos reducidos del impuesto sobre hidrocarburos, IVA al 10% sobre gasolinas, gasóleos y biocarburantes, y devolución parcial del gasóleo profesional- permanecen vigentes hasta el 30 de junio, como estaba previsto. Continúan también en vigor el resto de medidas sectoriales, como las ayudas a agricultores, transportistas, así como los descuentos reforzados del bono social eléctrico -42,5% para consumidores vulnerables y 57,5% para vulnerables severos-.
La inflación subyacente del pasado abril -que excluye energía y alimentos no elaborados- se moderó una décima y se situó en el 2,8%.

