Bruselas prepara restricciones a los alquileres turísticos y a las segundas residencias | Federació Hostaleria i Turisme de les Comarques de Girona

Blog

3

Bruselas prepara restricciones a los alquileres turísticos y a las segundas residencias

  |   Novetats, Principal

La Vanguardia. La Comisión Europea quiere dar la cobertura legal a las ciudades y autoridades nacionales en las zonas más amenazadas por la crisis de vivienda.

Contundente respuesta de Bruselas para amparar a las ciudades más golpeadas por la crisis de la vivienda. La Comisión Europea abre la puerta a permitir que los ayuntamientos puedan imponer restricciones las segundas residencias y a los alquileres turísticos en las zonas más amenazadas por estas plataformas. Según un borrador de un nuevo reglamento, al que ha tenido acceso este diario, Bruselas quiere dar la cobertura legal a los ayuntamientos y gobiernos para que puedan poner veto a las plataformas como Airbnb o Booking y también, por primera vez, restringir la compra de vivienda para uso no habitual en las áreas de mayor tensión habitacional, siempre que presenten pruebas con datos que justifiquen la medida y demuestren que no existen alternativas menos restrictivas para solucionar el problema.

Se trata de la nueva Ley de Vivienda Asequible, que presentarán este miércoles la vicepresidenta Ejecutiva de la Comisión Europea para una Transición Limpia y Competitiva, Teresa Ribera, y el comisario de Energía y Vivienda, Dan Jorgensen. Si nada cambia en el documento final, la propuesta comunitaria implica el establecimiento de este paraguas jurídico con límites a la compra de segunda residencia. En ningún caso afectaría a la que ya está adquirida, sino a la nueva propiedad, y se haría a través de la creación de un marco de control riguroso para asegurar que sea compatible con el derecho de la Unión Europea.

Eso sí, según el borrador, para poder aplicar cualquier restricción sobre las segundas residencias, los ayuntamientos o las autoridades locales competentes deben poder demostrar con datos objetivos una serie de condiciones. Por ejemplo, que la compra de viviendas para usos diferentes a la residencia habitual ha perjudicado la asequibilidad de la vivienda en esa zona durante al menos los tres años anteriores. Otro requisito para declarar una zona tensionada es que el precio medio de transacción de una vivienda en el área afectada debe ser igual o superior a 8 veces la mediana de la renta disponible anual de los hogares locales. Es decir, que si adquirir un inmueble medio en un municipio exige menos de ocho años de salario íntegro de una familia local, la zona no podrá declararse bajo tensión y el ayuntamiento carecerá de competencias para aplicar este tipo de límites. Esto quiere buscar solventar casos de localidades vacacionales como Biarritz, en Francia, donde la mayoría de casas ya son segundas residencias y los locales no pueden adquirir viviendas para un uso particular.

 Los ayuntamientos deberán demostrar con pruebas los efectos negativos de las segundas residencias

El reglamento también es un varapalo para plataformas como Airbnb, ya que permite que las administraciones locales adopten restricciones comerciales severas contra el alquiler turístico sin miedo a largas batallas judiciales por violar las libertades de mercado de la UE, que muchas veces terminan disuadiendo a los ayuntamientos de actuar con firmeza.

La Comisión Europea ha marcado una línea roja al prohibir en este borrador cualquier tipo de restricción al alquiler turístico si este se realiza en la propia residencia principal del anfitrión, ya que entiende que es un apoyo financiero legítimo para muchas familias. En cambio, en los inmuebles que no constituyen la residencia principal del propietario los ayuntamientos sí podrán aplicar duros esquemas de autorización, registros o límites cuantitativos si demuestran que el incremento de alojamientos turísticos ha tenido un impacto negativo real y comprobado sobre el alquiler tradicional durante al menos los tres años anteriores, igual que en el caso de las segundas residencias.