Los economistas prevén una inflación de casi el 3% en 2026 por el encarecimiento de la energía
elEconomista. Los expertos estiman para este año una tasa de paro del 9,8% y un déficit público del 2,4% del PIB. El endeudamiento de las empresas se situó en el 62,5% del Producto Interior Bruto y el de los hogares en el 42,5%. Los pensionistas duplicarán su peso sobre la población activa a finales de siglo en Europa.
El Consejo General de Economistas ha presentado el Informe del Observatorio Financiero y Claves Económicas correspondientes al primer semestre de 2026. Los expertos han apuntado que se ha producido un repunte de la inflación en los primeros seis meses del año. De cara al conjunto del año, prevén que el coste de la vida cierre con un incremento del 2,9%.
Pese este contexto, los economistas mantienen una previsión de crecimiento del 2,4% para la economía española en 2026. Aunque la cifra supera ampliamente el 0,9% estimado por la Comisión Europea para la eurozona, supone una moderación respecto al ritmo registrado en años anteriores.
Durante el primer trimestre, el PIB español creció un 0,6% respecto al trimestre anterior y un 2,7% en términos interanuales. No obstante, el informe advierte de algunos factores que podían limitar el avance económico, como la menor contribución del sector exterior, el crecimiento del gasto público por encima del conjunto de la economía y el aumento de los costes laborales.
Volviendo a la inflación, esta ha repuntado durante el primer semestre de 2026 debido al encarecimiento de la energía. De hecho, el gas TTF alcanzó una media de 44,47 euros/MWh en los seis primeros meses del año, un 40,1% más que el semestre anterior. Asimismo, el índice Baltic Dry, que mide los costes del transporte marítimo de mercancías, se incrementó un 85%.
Los economistas han apuntado que este incremento de los precios se ha dejado notar especialmente tras la reducción de las subvenciones energéticas. Además, han recordado que la evolución de la inflación depende en gran medida del contexto internacional. “Nos movemos muy en consonancia con lo que suba la energía a nivel mundial”, han indicado.
Aún así, han considerado que será complicado reducir la inflación en los próximos meses. Pese a ello, mantienen una visión relativamente optimista y confían en que cierre el año en el 2,9%. También anticipan una tendencia de subida gradual de los precios durante el resto del ejercicio, aunque condicionada por la evolución geopolítica.
Paralelamente, el Consejo General de Economistas estima para 2026 una tasa de paro del 9,8% y un déficit público del 2,4% del PIB. También prevé una deuda pública del 99,2%.
Los economistas han señalado que la persistencia de la inflación ha retrasado las expectativas de nuevas bajadas de tipos. El Banco Central Europeo elevó en junio sus tipos oficiales en 25 puntos básicos con el objetivo de reconducir la inflación hacia el 2% a medio plazo y no descarta nuevas subidas.
Por otra parte, los expertos aprecian una combinación de menor dinamismo y mayores presiones inflacionistas que exige seguimiento. El PMI compuesto de España promedió 51,1 puntos en el primer semestre de 2026, frente a 54,2 en la segunda mitad de 2025.
Hogares y empresas reducen deuda, pero la pública aumenta
El endeudamiento consolidado de las sociedades no financieras se situó en el 62,5% del PIB y el de los hogares en el 42,5%. Además, la tasa de ahorro familiar alcanzó el 11,3% de la renta disponible y los activos financieros de los hogares crecieron un 7,8% interanual, con un avance del 12,3% en participaciones en capital y fondos de inversión.
En la otra cara de la moneda, la deuda de las Administraciones Públicas continúa aumentando en términos nominales (4% de variación interanual). No obstante, en mayo se rebajó en 6.000 millones de euros respecto al mes anterior hasta alcanzar los 1.729 millones de euros.
La financiación a los hogares creció un 5,2% interanual en mayo, frente al 1,6% de la destinada a sociedades no financieras. Los economistas han señalado que en el primer trimestre, el crédito para la adquisición y rehabilitación de vivienda aumentó un 3,7% y el destinado a actividades productivas un 3,6%, con diferencias relevantes entre sectores.
Por otro lado, la vivienda sigue sufriendo un fuerte desequilibrio entre oferta y demanda. De hecho, la vivienda nueva registró un incremento interanual del 9,1% en el primer trimestre.

