La guerra de Irán y la IA provocan una oleada de ERE en las empresas en España
El Economista. Entre enero y abril de este año alrededor de 12.000 empleos se han visto comprometidos. Compañías tecnológicas, de transportes y la industria son los sectores más damnificados.
El empleo en las empresas asentadas en España comienza a resentirse por la implantación de la inteligencia artificial (IA) y la incertidumbre macroeconómica que sobrevuela el mundo por el conflicto en Irán. Este cóctel ya está haciendo mella a nivel micro y, entre enero y abril de este año, más de 12.000 empleos se han visto comprometidos en compañías instaladas en el país, ya sea porque han anunciado en ese tiempo un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) o lo está ejecutando.
Este último caso es el de Telefónica. La empresa presidida por Marc Murtra anunció a finales de 2025 un plan que podía afectar a entre 4.500 y 5.500 puestos de trabajo entre sus tres filiales principales: Telefónica España, Móviles y Soluciones y Movistar+, siendo la primera de ellas la más damnificada. La compañía argumentó que esta decisión se basó en causas organizativas, técnicas y de producción. Lo cierto es que la teleco viene de unas pérdidas históricas el año pasado, de 4.318 millones, fruto de las minusvalías por la venta de negocios en Latinoamérica.
El gigante español es un claro ejemplo de que la fuerte competencia, acentuada por la irrupción de la IA en algunas industrias, está suponiendo un reto para el empleo. Prácticamente ningún sector se libra de ajustes laborales y así lo refleja también una de las mayores compañías del mundo como Amazon. También en los últimos días de 2025, la compañía logró rubricar un acuerdo con los sindicatos para prescindir de 920 empleados en Madrid y Barcelona, aunque bajaron el ajuste inicial previsto en 1.200. Esto se enmarca dentro de una estrategia a nivel mundial que, en primera instancia, atañó a 14.000 puestos administrativos, a los que sumó a finales de enero otros 16.000, aunque en esta última remesa no se verá afectada la filial española.
A la espera de Capgemini
La que puede ser la segunda compañía con un mayor número de despidos es Capgemini. La consultora tecnológica francesa desveló el pasado 10 de abril su intención de realizar un ERE, aunque no comunicó de manera oficial a cuántos trabajadores puede afectar este movimiento. No obstante, los despidos colectivos en España suelen afectar a, al menos, el 10% de la plantilla. Capgemini cuenta en España con 11.000 profesionales, cifra que se reducirá próximamente por “la innovación tecnológica”, argumentó la compañía. La consultora informó a los representantes sindicales la intención de realizar “una reestructuración de la plantilla” y, previsiblemente hoy, se podría conocer el alcance de estos recortes.
Hasta el momento, es una de las únicas firmas de este sector que ha anunciado una intervención en su fuerza laboral en España, aunque no es así en otros países. Baker McKenzie también estudia reducir hasta un 10% su plantilla a nivel global, sin concretar aún un plan.
Los call centers son otros de los sectores más damnificados por la IA. El fiel reflejo es Majorel, con 329 salidas aún sin pactar con los sindicatos, cifra que será mayor por el anuncio de ayer de realizar un segundo ERE que afectará especialmente en Zaragoza y Barcelona. Los representantes de los trabajadores denuncian que este movimiento está detrás de una deslocalización de la compañía, buscando mano de obra más barata en países de Latinoamérica. Un caso parecido es el de Allianz Partners, filial de la aseguradora, aunque el proceso por el cual adelgazaría su plantilla en 320 profesionales, está paralizado.
La guerra y más situaciones
A pesar de que el Gobierno haya aprobado vía decreto la prohibición del despido en empresas que reciban ayudas públicas relacionadas con los efectos del conflicto de Irán, la realidad operativa que ya traían algunas compañías, sumado a la incertidumbre actual, provoca que el recurso del ERE sea inevitable.
En el caso de Ficosa, proveedor de automoción ya afectado desde la guerra en Ucrania, este nuevo conflicto ha desatado un nuevo expediente de 172 personas, lo que supone un 20% de la plantilla. Aproximadamente 125 puestos están relacionados con la producción, ya que la compañía está reestructurándose organizativamente hacia el sector de defensa. Metal Group también es otra de las arrastradas por la crisis del sector automoción, sobre todo por la ruptura de relaciones comerciales con Volkswagen. Por ello, la compañía prepara un ERE de 139 trabajadores de los 183 empleados con los que cuenta actualmente.
En esta lista también hay casos particulares y que no obedecen a este contexto. Por ejemplo, Iberia realizará un plan de bajas incentivadas para 1.000 empleados “por causas organizativas”. Glovo es otra de ellas: la firma planteó el pasado marzo un ERE de máximo 750 trabajadores. En este caso, la conocida como Ley Rider ha penalizado este servicio en hasta 60 localidades al tener que contratar a los repartidores, sin poder contar con autónomos.
La última gran empresa que ha anunciado recortes ha sido Nestlé. Anteayer comunicó a los sindicatos el inicio de un despido colectivo de 301 personas. La multinacional basa esta decisión en“el aumento de costes y el avance de la marca blanca”, aunque también hizo énfasis en la “automatización y digitalización de procesos”.

