La falta de trabajadores condiciona la temporada: el turismo pone el foco en la gestión migratoria
Hosteltur. El Congreso Internacional de Calidad y Sostenibilidad Turística del ICTES analiza el papel de la población migrante en el sector turístico
A pocas semanas para que empiece la temporada de verano, muchos empresarios del sector se enfrentan a la necesidad de reforzar sus plantillas, en medio de grandes dificultades para reclutar personal. Algunos hoteles se están planteando cerrar varias plantas e incluso establecimientos completos por los problemas para contratar trabajadores, como ha reconocido el presidente de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT), Jorge Marichal, en el Congreso Internacional de Calidad y Sostenibilidad Turística, que el Instituto para la Calidad Turística Española y la Sostenibilidad (ICTES) acaba de celebrar en Córdoba. En este encuentro se analizó si la gestión y la formación de los migrantes puede ayudar a solucionar este grave problema que arrastra el sector desde la pandemia.
El presidente del ICTES, Miguel Mirones, sostiene que se está generando un desequilibrio demográfico y, por tanto, “tenemos un problema matemático que resolver”. Pidió consenso para solucionar una preocupación que desde algunos ámbitos del sector ya se preveía desde hace algunos años.
Recordó que ya en el año 2000, cuando hubo un boom en el sector de la construcción, se produjo un traslado de profesionales de turismo a esa actividad y, “de repente, nos encontramos desarmados en una situación parecida a la que estamos viviendo ahora”.
A través de la Asociación de Hostelería de Cantabria, impulsaron un proceso de formación en origen para trabajadores de República Dominicana y trajeron a 150 a esta región, muchos de los cuales siguen allí instalados. Luego se intentó replicar es modelo en otras regiones y fue imposible, “fue casi un laberinto burocrático con muchísimos problemas”, agregó Mirones.
“Me llegaron a llamar esclavista y negrero, auténticas barbaridades, porque alguna parte de la sociedad no entendía la necesidad que tenía el sector turístico de incorporar mano de obra”.
En los últimos años, especialmente tras la pandemia de la Covid, el sector vive esa misma situación. Aunque la legislación española prevé herramientas para dar soluciones inmediatas al sector, “a la hora de montarlo existen multitud de dificultades”, indicó el presidente del ICTES.
“El sector empresarial está en disposición de aportar los datos necesarios a las administraciones públicas y hacer lo que haga falta para acreditar esa necesidad de una incorporación ordenada de mano de obra al sector turístico español, con todas las garantías que a este sector le otorgan los convenios vigentes de hostelería en todas las provincias”, aseveró.
Además, criticó que el llamado “Catálogo de ocupaciones de difícil cobertura” incluye a camareros o cocineros de barco, pero no incluye a la industria turística.
Por su parte, el presidente de Hostelería de España, José Luis Álvarez Almeida, detalló que 2025 se cerró con 526.000 personas extranjeras trabajando en el sector, el 28,2% del total. Recordó que cuando se empezaron a diseñar las políticas de migración, en algunos momentos puntuales se desplazó personal a España con un contrato y una finalidad exclusiva, que era trabajar, pero “esto en los últimos años se ha truncado”. Ahora las políticas se centran más en el acogimiento, “gente que viene a España y una vez que viene hay que regularizarlos”, aclaró.
“Tenemos que seguir con políticas, pero con políticas que ayuden a que la gente que venga de fuera venga formada de origen. La formación para nosotros es esencial”, afirmó
“Lo que no vale es que seamos los empresarios los que nos tenemos que ocupar de esa formación. Haces el esfuerzo y al día siguiente se pueden ir a otra empresa”, señaló.
Pidió un marco jurídico que establezca que “ese trabajador tenga un compromiso con la empresa que lo forma y que lo trae”. En este sentido, fue tajante: “No vale que el Gobierno tome las políticas nacionales a su antojo sin contar con los empresarios”.
“En Hostelería de España, lo tenemos claro, todo el personal extranjero que está viviendo en España es necesario, el crecimiento de España y de nuestro sector sin este personal hubiese sido imposible”
Cómo sostener los sistemas productivos españoles
Ramón González, secretario general de la Federación de Servicios de CCOO, dijo que de aquí a 2050 España tendrá que incorporar entre 8 y 10 millones de personas migrantes para sostener los sistemas productivos. Por tanto, “la migración va a ser un fenómeno con el que vamos a tener que convivir, un desafío de integración en la ciudadanía y en el mercado de trabajo. También el turístico tendrá que competir para captar el mejor capital humano y formarlo”.
De acuerdo con Omar Rodríguez, secretario federal de Hostelería, Restauración y Turismo en UGT, “la población migrante está más que integrada el sector turístico en España”. Detalló que de los cerca de tres millones de trabajadores que lo integran, 800 000 son extranjeros. En el sector hotelero están en torno al 25%, en la restauración superan el 30%.
La migración “ya ha sido un solución, una forma de cubrir muchos puestos de trabajo que no se cubrirían de otra manera”, afirmó el representante de UGT.
A su juicio, uno de los problemas para incorporar personal al sector está en la remuneración, con un salario medio de 18.700 euros en una actividad que genera en torno al 13% del PIB.
A pesar de ello, está convencido de que en el sector sí hay desarrollo profesional, frente a lo que piensa la mayor parte de los menores de 30 años, pero cree que hay que ser capaces de trasladarlo a la población. “Una parte es el salario, sin duda, y la otra parte es la consideración”, declaró.
Eficiencia y orden en la integración
Según expuso, Inmaculada Benito, directora de Turismo, Cultura y Deporte de la CEOE, la integración de dichas personas “no se está haciendo de forma eficiente”. Citó un informe del Consejo Económico y Social, publicado en enero, que sostiene que la migración es clave para sostener el crecimiento que registra nuestro país, pero la directiva cree necesario hacerlo “con orden y con unos corredores de talento, porque de lo contrario tendremos un verdadero problema”.
Señaló que los costes laborales se han incrementado de promedio un 22% desde 2028 –cuando comenzó el Gobierno de Pedro Sánchez-, en el último año, un 4%
Al igual que Miguel Mirones, hizo referencia al “Catálogo de ocupciones de difícil cobertura” y dijo que es necesario ampliarlo porque no refleja la realidad económica, ya que no incluye actividades como el turismo y no se hace eco de la dimensión territorial, no es lo mismo un destino urbano, que uno de playa, por ejemplo. “No está siendo un modelo holístico”, agregó.
A su juicio, tiene que ser un catálogo dinámico, como sucede en países como Alemania, donde se va adaptando porque las profesionales de difícil cobertura no son siempre las mismas. Además, “tiene que haber un enfoque verdaderamente territorial y estar conectado con los datos reales”, afirmó.
La representante del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), Ana María Aguilar, comentó que “la migración es una realidad y puede ser parte de la solución, no es la solución única, siempre que vaya acompañada de formación”.
La sostenibilidad social: las personas en el centro
El presidente de CEHAT, Jorge Marichal, puso el foco en el eje social de la sostenibilidad. Indicó que entre los años 70-90 nos dedicamos a construir infraestructuras para facilitar la llegada de los turistas, después se empezó a hablar de las cuestiones medioambientales, y ahora, de las personas, tanto de los visitantes como de los residentes.
Y, este sentido, dijo que, de cara al futuro, “tenemos un grave problema al que los empresarios hoteleros dedicamos más del 80% de nuestro tiempo: el personal. Hay una falta de personal, ya no digo cualificado, sino de personal, en general, que a medio y largo plazo nos va a generar una pérdida de competitividad”.
Un problema al que se une el creciente absentismo laboral, al que Marichal no encuentra explicación. Uno de sus hoteles, situado en el sur de Tenerife, “lleva 22 años abierto, con el mismo director, la misma propiedad, la misma gobernanta, se han mejorado las condiciones de trabajo, con camas elevables, carros motorizados… y hemos pasado de un 4% de absentismo a un 20%. Me gustaría que alguien me explique el porqué de esto. Tiene que haber razones y no van a ser que los empleados son peores o mejores, ni que los empresarios sean peores o mejores”, expuso.
“Está pasando algo en el sistema, los que estamos aquí hoy somos parte de la solución y tenemos que poner soluciones sobre la mesa. Esto está llevando a que empresarios hoteleros estén incluso pensando en cerrar plantas, en cerrar hoteles, en meter los clientes de cuatro hoteles en dos porque no tienen personal”, aseveró
Entre las razones, apuntó a un cambio en el modo de trabajar de las personas y de sus preferencias, como también apuntó Gonzalo Bernardos, analista y profesor de Economía en la Universidad de Barcelona, que participó en el encuentro.
“Tenemos que verlo con valentía y afrontarlo con valentía”, comentó Marichal. Cree conveniente saber “de dónde vienen las enfermedades, dónde hay que focalizarse para poder dar una solución y que la gente sane antes. No queremos que vayan a trabajar enfermos”.
Se refirió también al problema de escasez de vivienda y a los elevados precios del alquiler como un freno al desplazamiento de los ciudadanos a otros lugares para trabajar en el sector. “No es que la gente no quiera trabajar en nuestro sector, no es que la gente no se enamore del sector turístico, la culpa es que la gente no tiene donde vivir.”.

