Hosteltur abre el debate: ¿La vacuna debería ser obligatoria en el sector? | Federació Hostaleria i Turisme de les Comarques de Girona

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Hosteltur abre el debate: ¿La vacuna debería ser obligatoria en el sector?

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Hosteltur. “Si más empresas exigieran vacunas completas para sus empleados y sus clientes, esta pandemia terminaría”, aseguraba Harry Sommer, presidente y director ejecutivo de Norwegian Cruises Line y a partir de esa frase empezábamos a indagar qué postura estaba adoptando el sector turístico respecto a la vacunación obligatoria. En HOSTELTUR decidimos ir más allá y aprovechar el alcance de las redes sociales para abrir el debate. La mayoría de los profesionales cree que los empleados que trabajan de cara al público deberían estar vacunados, pero quienes se oponen aseguran que hacerlo es ilegal y ponen sobre la mesa cuestiones como la discriminación y el riesgo de transmitir una falsa seguridad.

La vacunación obligatoria no está, por el momento, entre los planes del Ejecutivo central, aunque varios gobiernos autonómicos han avanzado que estudian la posibilidad de exigirla en profesiones o sectores determinados. En HOSTELTUR preguntamos la opinión de los profesionales turísticos.

La encuesta en LinkedIn tuvo un alcance de 20.000 personas y se han recibido más de 1.400 votos con una clara respuesta ganadora: el 57% cree que la vacuna debería ser obligatoria para las personas que trabajan de cara al público. El 27% dice que obligatoria no, pero sí recomendable y un 16% sostiene que no se los puede obligar.

En Twitter los resultados fueron similares: 62,2% totalmente a favor de la obligatoriedad; 17,8% no pero sí la recomendación y el 20% un rotundo no.

“Si la industria turística vive de los desplazamientos de las personas y esos desplazamientos se permiten cuando estemos vacunados, tanto turistas como trabajadores, sí que debe ser obligatoria”, sostiene un técnico en turismo. En esa línea también se manifiesta una guía de turismo que, además ,hace hincapié en que se trata de “una cuestión de responsabilidad”.

En la encuesta lanzada por HOSTELTUR en redes sociales, casi dos de cada diez votantes rechaza la idea de imponer la vacuna a quienes trabajan de cara al público, como ya lo están haciendo algunas empresas del sector.

Este fin de semana The Walt Disney Company se sumó a la tendencia y comunicó a todos sus empleados en Estados Unidos que será obligatoria la vacuna, dando un margen de 60 días a quienes aún no se han vacunado y para los que todavía no han recibido las dos dosis.

“Nadie debe de estar obligado a vacunarse siendo mayor de edad y menos que le cierren las puertas para un puesto laboral (…) No creo que sea imprudencia la decisión de “No Vacunarse”, también puede ser miedo a inocularse un médicamente que “se supone” que se ha experimentado en un tiempo récord”, señala una agente de viajes en la encuesta lanzada en redes sociales.

Y un empleado de hotel asegura que “es completamente discriminatorio y me atrevería a decir que anticonstitucional”.  Y también está la voz de quienes sostienen que “la vacuna solo protege al vacunado pero no por ello deja de contagiar” por lo que “no entiendo el afán de crear certificados y control sobre las personas para poder entrar en un local, comercio o avión entre otros” .

Choque de derechos fundamentales

Carlos de la Torre, abogado de Baker McKenzie, explicó a EFE que en España las vacunas son un derecho y no una obligación y una empresa no puede exigir la vacunación a sus empleados.

Según el abogado el tema es complicado porque se enfrentan dos derechos fundamentales: el del trabajador a su intimidad, privacidad y autonomía personal y el del resto de los empleados y de la empresa a proteger su propia salud y prevenir los contagios en el centro de trabajo.

A su juicio, sería “muy discutible” que una empresa pudiera exigir la vacunación como criterio de acceso a un proceso selectivo, aunque sí podría hacerse obligatoria en sectores y profesiones de riesgo (médicos, sanitarios, personal de residencias, etc) que pueden afectar a terceros.

Mientras que Teresa Ezquerra, abogada de Abencys, considera que, “a falta de legislación que actualmente imponga la obligatoriedad de la vacuna, entendemos que habrá de ser el empresario quien requiera judicialmente a sus empleados para que se vacunen, y los jueces quienes den la solución, atendiendo a las circunstancias de cada caso concreto”.