Los ayuntamientos baten récord de ingresos por el IBI con 13.412 millones, un 5,5% que hace cinco años
elEconomista. La cuota media por vivienda se sitúa en 344 euros, diez euros más que hace cinco año. El impuesto sube de forma tímida año a año por la actualización de los valores catastrales.
Los ayuntamientos baten récord de ingresos por el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) con 13.412 millones de euros, lo que supone un 5,5% más que hace cinco años. Este tributo protagoniza una subida silenciosa año a año por las actualizaciones del valor catastral de las viviendas, que se revisa cada diez años y sirve de base imponible del gravamen, y en menor medida, por la incorporación de inmuebles nuevos que ya parten con un valor catastral más alto.
En la actualidad, el valor de los 38,9 inmuebles sobre los que se paga IBI asciende a 2,29 billones de euros. Esta base se va incrementando cada año con tímidas subidas que van del 0,2% al 0,9% por ejercicio. Como ejemplo, hace cinco años, en 2019 y antes de la pandemia, el valor catastral de las viviendas urbanas se situaba en 2,24 billones, por lo que han sufrido un incremento del 2,54% desde entonces; en 2014, estaba en 2,19 billones, siendo la subida en la década del 4,54%; y en 2006, es decir, en pleno boom inmobiliario, era de 1,26 billones, hasta un 81% menos que en la actualidad.
Estas subidas de los valores catastrales también se han traducido en un encarecimiento de la cuota media que pagan los ciudadanos. En la actualidad, el recibo medio por vivienda está en 344 euros; hace cinco años se situaba en 334 euros; antes de la pandemia en 324 euros y en 2006, en 211 euros.
Los ciudadanos que más IBI pagan son aquellos que viven en la provincia de Madrid, con un recibo medio de 551 euros, seguidos de los de la de Barcelona, con 539 euros. Este efecto se da especialmente porque ambas provincias contienen las dos grandes ciudades españolas.
El Ayuntamiento de Madrid es el que más IBI recauda con 1.432 millones de euros, explicado por el número de habitantes (3,5 millones), el mayor valor de los inmuebles y por la cifra de empresas, ya que estas también tienen que pagar el impuesto si son propietarias de locales, oficinas o naves. El recibo medio del impuesto por ciudadano en la capital alcanza los 646 euros.
El consistorio barcelonés ingresa 749,8 millones de euros, con una cuota media por recibo de 640 euros. La Ciudad Condal tiene 1,73 millones de habitantes y, al igual que Madrid, aúna otro 20% del total de las empresas que hay en España.
Los ayuntamientos pueden fijar el tipo del IBI sin superar los límites que marca el Estado de entre el 0,4% y el 1,1%, aunque algunas capitales de provincia pueden aplicar hasta el 1,3% bajo autorización. El tipo medio que se aplica en España es del 0,59%.
Los ingresos de los consistorios por este impuesto en 2024, además, alcanzan los 14.470 millones de euros si se suman no solo los que obtienen por las viviendas urbanas, sino también por el IBI rústico, que grava parcelas agrícolas, ganaderas o forestales y los BICE (Bienes inmuebles con características especiales) que incluyen grandes infraestructuras e instalaciones industriales como plantas fotovoltaicas o centrales nucleares, entre otras.
Primera fuente de ingresos
El IBI es la principal fuente de financiación de los ayuntamientos, muy por delante de cualquier otro tributo propio o de las transferencias que les hace el Estado de la recaudación del IRPF y del IVA.
El conjunto de entidades locales recaudó por el IBI en 2024 el doble de lo que recibieron por el IRPF (7.542 millones de euros) o un 110% más de lo que percibieron por el IVA. Su cuarta fuente de financiación es el Impuesto de Actividades Económicas (IAE) por el que ingresaron 2.014 millones de euros. Por la plusvalía municipal recaudaron 1.861 millones de euros y por el impuesto de vehículos de tracción mecánica ingresaron 1.809 millones de euros de los hogares y otros 500 millones, de las empresas. Finalmente, el Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO) les reporta unos 1.509 millones al año; las tasas por uso de dominio público, 1.448 millones; y las licencias urbanísticas, 426 millones.

