Tasa turística en Barcelona 2026: cuánto cuesta y cuándo entra en vigor
Hosteltur. La nueva subida de la tasa turística en Barcelona entrará en vigor el próximo 1 de abril
La tasa turística volverá a situarse en el centro del debate en Barcelona este año. El impuesto, que grava las estancias en alojamientos turísticos y las visitas de cruceristas, afronta una nueva subida que afectará tanto a la capital catalana como al conjunto del territorio. La medida se enmarca en un contexto de presión política y social por la masificación turística y por la necesidad de financiación de las administraciones.
La reforma prevé duplicar la tasa en la mayoría de los tramos y habilitar recargos municipales más elevados. El resultado será un incremento notable del coste por noche para los visitantes, con un impacto directo en hoteles, viviendas de uso turístico, campings y cruceros.
Qué es la tasa turística y por qué se aplica en Barcelona
La masificación turística se ha convertido en un problema creciente para muchas ciudades alrededor del mundo. Para mitigar sus efectos, una de las estrategias más comunes es la imposición de una tasa turística, un impuesto que los visitantes deben pagar durante su estancia en la ciudad elegida como destino. Este gravamen se aplica, por lo general, sobre el precio por noche de alojamiento en hoteles, hostales, albergues, apartamentos o en determinadas visitas, como las de cruceros.
En España deben abonar esta tasa todos los visitantes, salvo los menores de 16 años, los viajeros del Imserso y aquellas personas que se desplacen por motivos de salud o causas de fuerza mayor. El cobro puede realizarse al inicio de la estancia, en el momento de la reserva o durante el check-out, en función de la comunidad autónoma y del tipo de establecimiento.
Cuánto tendrás que pagar según el tipo de alojamiento
Cataluña fue la primera comunidad en implantar la tasa turística en 2012 y actualmente se aplica en Barcelona, Girona, Tarragona y Lleida. En la capital catalana, además de la tasa autonómica, existe un recargo municipal de 3,25 euros por pernoctación y para los cruceristas.
El nuevo decreto ley aprobado por el Govern, que prevé duplicar los importes, establece nuevas tarifas sin IVA. En Barcelona ciudad, los hoteles de cinco estrellas y campings de lujo pagarán 7 euros por noche; los hoteles de cuatro estrellas, 3,40 euros; las viviendas de uso turístico, 4,50 euros; el resto de campings y establecimientos, 2 euros; los cruceros de más de 12 horas, 4 euros, y los de 12 horas o menos, 6 euros.
En el resto de municipios catalanes, las tarifas serán de 6 euros para hoteles de cinco estrellas y campings de lujo; 2,40 euros para hoteles de cuatro estrellas; 2 euros para viviendas de uso turístico; 1,20 euros para el resto de alojamientos; y 4 y 6 euros para cruceros, según la duración de la escala. En el Centro Recreativo Turístico de Salou y Vila-seca, las tarifas alcanzarán los 10 euros en hoteles de cinco estrellas.
Cuándo entra en vigor la nueva subida en 2026
La nueva subida de la tasa turística en Barcelona entrará en vigor el próximo 1 de abril. En los hoteles de cinco estrellas de Barcelona, la tasa pasará de 3,5 a 7 euros por noche.
En el resto del territorio, la subida será progresiva: un 50% a partir del 1 de abril de 2026 y la duplicación total el 1 de abril de 2027. Los albergues juveniles mantendrán el gravamen actual en Barcelona, mientras que en el resto de Cataluña la tasa subirá hasta 1 euro por pernoctación.
Qué opinan los hoteles y los turistas sobre el aumento
Las principales asociaciones empresariales del sector han criticado duramente la medida. Patronales como ConfeCat, el Gremio de Hoteles de Barcelona o Pimec Turismo consideran que responde a necesidades políticas y no a una estrategia turística sólida. Alertan de que el encarecimiento del alojamiento puede expulsar al turismo de proximidad y generar desequilibrios territoriales.
El sector denuncia también la falta de empatía del Govern, al ignorar las operativas empresariales y las contrataciones ya cerradas. Reclaman estudios económicos independientes, mayor transparencia y que la recaudación se reinvierta estrictamente en la mejora de la calidad turística.

