Los barceloneses, a favor de los impuestos al turismo
La Vanguardia. Una amplia mayoría opina que esta actividad económica es, en términos generales, beneficiosa para la ciudad
El 56,6% de los barceloneses están muy o bastante de acuerdo con aumentar la fiscalidad que se aplica al turismo, según se desprende de la Encuesta de Percepción del Turismo que acaba de hacerse pública. Según este estudio de opinión prácticamente seis de cada diez barceloneses avalan el incremento del Impuesto de Estancias en Establecimientos Turísticos (IEET), la conocida como tasa turística, a la que hay que sumar el recargo municipal que aplica el Ayuntamiento. Solo el 6,7% de los entrevistados está poco o nada de acuerdo con esta medida y un 33,4% no tiene opinión al respecto o prefiere no responder a esa pregunta.
La Encuesta de Percepción del Turismo en Barcelona del 2025 mide, como cada año, la opinión de los residentes en Barcelona sobre la gestión del turismo en la capital catalana.
El estudio revela que se ha alcanzado el mayor porcentaje de el conocimiento del impuesto turístico (el 75,7%), un incremento de casi 8 puntos en dos años. Sin embargo, solo el 48,3% sabe que esta figura impositiva sirve para financiar proyectos culturales o sociales de la ciudad. En el 2025, la fiscalidad turística pasó a ser el segundo principal ingreso del Ayuntamiento de Barcelona, con 148 millones de euros, solo por detrás del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI).
Inversiones y servicios financiados por el turismo
Estos ingresos permitirán, por ejemplo, invertir 100 millones de euros en la climatización con energía verde del conjunto de escuelas públicas de la ciudad, un total de 170 centros.
Además, la recaudación obtenida por esta vía también permite financiar transporte, seguridad o limpieza, servicios igualmente que utilizan los turistas y que en determinadas zonas de la ciudad tienen un uso más intensivo por su presencia.
Asimismo, acontecimientos culturales de ciudad, como las fiestas de la Mercè o el Festival Grec, y otros de pequeño formato que se celebran en los distritos, reciben financiación proveniente de este impuesto.
La encuesta apunta la conveniencia de impulsar medidas para la gestión del turismo. El 87,9% de los entrevistados pide mejorar el transporte público; el 73,1% está a favor de suprimir las viviendas de uso turístico, una medida que el gobierno municipal de Jaume Collboni quiere hacer realidad en el 2028 cuando se extingan las licencias vigentes; el 67% está de acuerdo con limitar la cantidad de turistas; el 66% ve bien hacer pagar más a los autocares de turistas para estacionar en la ciudad (algo que será una realidad con la puesta en marcha de la Zona Bus 4.0); y el 56,4% está a favor de limitar la construcción de nuevos hoteles, una medida vigente en una amplia zona de Barcelona desde que en 2017 se aprobó el Plan Especial Urbanístico de Alojamientos Turísticos (PEUAT).
La encuesta se realizó los meses de mayo y junio del año pasado a un total de 1.732 personas de más de 18 años residentes con un mínimo de seis meses de residencia en Barcelona. La percepción global del turismo se mantiene estable respecto al año anterior. Así, el 59,6% de la población cree que el turismo es más bien beneficioso para la ciudad frente al 33,1% que lo considera más bien perjudicial.
El 58,4% de las personas encuestadas considera que el turismo es el sector económico que aporta más riqueza en la ciudad, aunque una gran mayoría del 91,6% cree que la presencia de turismo en Barcelona hace subir los precios.
Preguntadas por la necesidad o no de atraer más turismo, tres de cada cuatro barceloneses (un 76,7%) consideran que la ciudad está llegando o ha llegado al límite de su capacidad para recibir turistas, mientras que el 21,5% cree que aún caben más visitantes.
Los entrevistados marcan diferencias según la tipología de turismo. El 87,9% cree que hay que potenciar la llegada de turistas por motivos educativos o de formación; el 77,9% piensa que hace falta potencial el perfil de turistas que llegan por motivos profesionales, como las ferias o congresos; y el 68,4% está a favor de atraer turistas por acontecimientos deportivos y culturales. Por contra, el 66,7% opina que hay que limitar el número de cruceristas.

