Irlanda descubre la Costa Brava
La Vanguardia. Los turistas procedentes de esta isla son los que más han crecido en el año 2025 en las comarcas de Girona, en concreto un 45%; en seis años se han triplicado el número de viajeros y las pernoctaciones
En los últimos seis años, el turismo irlandés ha pasado de ser anecdótico en la Costa Brava a tener cada vez más protagonismo, si bien el número de visitantes todavía es reducido en comparación con los mercados principales de la demarcación como son Francia, Países Bajos, Alemania o el Reino Unido. Desde el año 2019, su presencia se ha más que triplicado, tanto en número de reservas como en cifra de pernoctaciones.
Con un poder adquisitivo superior a la media, es un colectivo que acostumbra a viajar en familia Muchos lo hacen fuera de la temporada alta y se interesan por la cultura y la naturaleza, al margen del sol y playa. Un nuevo filón para el sector turístico de Girona, que ahora empieza a descubrir, como en su momento ya lo hicieron en las Canarias, las Baleares, la Costa del Sol, la Costa Blanca o la Daurada, donde llevan muchos años de ventaja trabajando este perfil de turista que está plenamente consolidado.
Más de un tercio se aloja en hoteles de Lloret de Mar y el gasto medio es el más alto de todos
Según datos del Patronat de Turisme Costa Brava-Girona, en el último año, la presencia irish ha crecido un 45% en la provincia de Girona, el aumento más alto de todas las nacionalidades recibidas. Un incremento que el sector atribuye a la promoción de la marca en el país, ya sea en ferias internacionales o presentaciones promocionales en diferentes ciudades para captar clientela, como la que hace poco efectuó el patronato con agencias de viajes en tres ciudades irlandesas. Uno de los objetivos del plan estratégico de la entidad pasa por incidir en mercados en crecimiento y expansión como el irlandés, pero también el estadounidense, el canadiense, el austríaco o el suizo, además de los ya consolidados.
“El irlandés un perfil que adora España, hay que tener en cuenta que más de la mitad del país sale de viaje cada año hacia este país”, explica Elizabeth Keegan, gerente de Lloret Turisme, organismo que en el año 2021 empezó a promocionar el destino en origen. El resultado –dice– ha sido espectacular. Desde entonces, tanto el número de viajeros de Irlanda como sus pernoctaciones se han multiplicado por más de 30 en el municipio. De los 728 viajeros registrados en los alojamientos turísticos de Lloret de Mar en el 2021, se ha pasado a los más de 23.200 de la última campaña, que generaron 127.000 estancias en esta localidad de la Selva marítima. Keegan pone de relieve los crecimientos experimentados en los últimos años, con aumentos del 30% en número de viajeros y un 20%, en estancias. Además, destaca que es el número 1 de los mercados en lo que al gasto se refiere: una media de 238 euros por persona y día.
Que es un colectivo que gasta lo constata el director comercial del hotel Azure, Xavi Alonso. “Les gusta salir, no son de quedarse en el hotel y tienen un poder adquisitivo superior”, explica. Uno de los aspectos que más valoran los hoteleros es que su presencia no se concentra en los meses fuertes de verano, sino que muchos viajan entre mayo y octubre. Septiembre es el mes con más pernoctaciones de irlandeses, con más del 22%. “En cifras absolutas, durante este mes son la tercera nacionalidad”, afirma.
Casi la mitad de los irlandeses optan por alojarse en hoteles de cuatro estrellas, como este, y también de cinco, según datos de la plataforma Tourism Data System facilitados por el Patronat. Muy pocos lo hacen en casas de turismo rural, campings u hoteles de categoría inferior.
La Selva marítima es de largo la zona con más presencia de turismo irlandés de la demarcación, y entre todos los destinos sobresale Lloret de Mar, con un tercio del total de irlandeses alojados en la provincia. El colectivo también se interesa por destinos del Baix Empordà y la ciudad de Girona. El director del hotel Carlemany de Girona, Jordi Mias, destaca el perfil del aficionado al golf, un deporte muy fidelizado en Irlanda. “La proximidad de Girona al campo de Caldes de Malavella – que acogerá la Ryder Cup en el 2031– es un reclamo”, explica. También destaca la presencia de un turismo muy familiar formado por familias extensas con más de tres hijos.

