"El turismo no puede estar siempre pagando los platos rotos" | Federació Hostaleria i Turisme de les Comarques de Girona

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“El turismo no puede estar siempre pagando los platos rotos”

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La Vanguardia. El presidente de la Federació Catalana de Càmpings, Miquel Gotanegra, se opone al incremento de la tasa turística al considerar que supondrá un prejuicio entre comunidades

El empresario Miquel Gotanegra ( Roses, 1964) abandera las demandas del sector del camping, que representa más del 30% de las pernoctaciones que se hacen en Catalunya. Uno de los frentes de batalla es el incremento del impuesto sobre las estancias en establecimientos turísticos ( IETT), conocido popularmente como tasa turística por parte del Govern, que se está tramitando.

¿Por qué se oponen?

En primer lugar, que quede claro que no nos oponemos a la base del impuesto, pero si al recargo municipal que puede hacer multiplicar el impuesto por cinco y hacer competir los municipios entre ellos. Una familia que ahora está pagando 40 euros de tasa podría llegar a pagar 140 o 150 euros en una semana. Por otra parte, tenemos que pensar que más del 50% de turistas que pagan esta tasa son catalanes, o sea tenemos que ser conscientes de que estamos poniendo otro impuesto a la gente de casa. Si el objetivo es echar a los turistas que nos lo digan.

¿Prevén una fuga de turistas hacia otros destinos que no tienen esta tasa?

Podría ser. En nuestra competencia tenemos destinos muy próximos como València o Andalucía, que no tienen ni impuesto ni recargo municipal. El turismo centroeuropeo es muy sensible al alza de precios y con este recargo municipal, a libre elección de cada municipio, estamos generando un agravio. Este impuesto es un ataque directo a la línea de flotación a la desestacionalización.

Sobre la tasa turística
No queremos el recargo municipal a la tasa, supondrá un agravio entre municipios
¿En qué sentido?

Los precios no son los mismos en temporada alta o baja. Si este impuesto tiene un precio lineal y se aplica el recargo municipal, una pareja podría ver incrementado un 25% su estancia.

¿Qué proponen entonces?

De entrada, pedimos que se retire el recargo municipal sobre el impuesto turístico, tal como hemos plasmado en las alegaciones presentadas. Por otra parte, si lo que queremos es potenciar el turismo sénior quizá nos tendríamos que plantear una exención para que este turista, igual que hace el Imserso, no pague la tasa en temporada baja. También que se aplique el impuesto a partir de los 18 años y favorecer el turismo familiar en temporada baja, y en especial en zonas con dificultades. Hay muchas zonas de Catalunya a las que si les quitas el turismo, no les queda nada. Incluso en algunos momentos del año, creemos que no tendría que haber tasa.

Desde la Federació Catalana de Càmpings han propuesto algunas alternativas, como una tasa modulada por temporada, por estancias largas o por tipología de alojamiento. ¿Se ha tenido en cuenta?

Incluso habíamos llegado a pedir que fuera un porcentaje de la estancia, pero la conselleria nos dice que no puede haber una doble imposición. En algunos países europeos con impuesto turístico, ya se aplica un porcentaje de la estancia. Hay muchas maneras de hacerlo, lo que pasa es que hay prisa. Los Ayuntamientos están esperando poder crear la ordenanza e implantar la tasa la próxima temporada y la administración les está buscando la fórmula para que tengan, dos, tres o cuatro millones más y no tener que sufrir. Es la fórmula más rápida, pero siempre a cargo del turismo, uno de los sectores estratégicos del país.

¿Creen que el Govern está usando la tasa turística como una manera fácil de hacer caja a costa del sector?

No hay duda que el incremento de la tasa turística en este momento tiene un afán única y exclusivamente recaudatorio y en parte para solucionar la financiación de los municipios turísticos. Por ahora no hay ningún estudio que sostenga que esta alza sea necesaria a no ser la voluntad de algún grupo político de cargar un impuesto adicional sobre el sector. En estos momentos el turismo está pagando el pato y no podemos estar siempre pagando los platos rotos. Somos un chivo expiatorio. Hay que recordar que hace cinco años, en plena pandemia el PIB bajó diez puntos. Nadie piensa que quizá nos estamos cargando la gallina de los huevos de oro.

Afán recaudatorio
Es un aumento que tiene un afán única y exclusivamente recaudatorio
¿Los campings recibirán un retorno directo de los ingresos recaudados en forma de mejoras o servicios?

El destino del dinero tiene que ser el sector turístico, ya sea en el mantenimiento de playas, limpieza viaria o jardinería. Lo que no vemos bien es que el turismo tenga que ser quien soporte la construcción de vivienda, eso habría que repercutirlo en todos los sectores económicos de la sociedad.

Hace tiempo pidieron un estudio detallado de las repercusiones que tendría ese aumento de la tasa. ¿Qué dice este estudio?

No se ha hecho nada. Se está planteando deprisa y corriendo un impuesto para mejorar la financiación de los municipios turísticos, este es el objetivo. No hay otro, y destinar una parte a la vivienda. Un municipio como Roses, Salou, Vila-seca o Lloret puede llegar a multiplicar por cuatro o por cinco la recaudación de la tasa y ya no digamos Barcelona. El Estado tendría que tener otros mecanismos para solucionar la financiación de los municipios turísticos, es un tema no resuelto desde hace muchos años.

¿Por ejemplo?

El Estado recauda impuestos de todas partes y los municipios turísticos tendrían que tener un trato diferente. No me corresponde a mí buscar fórmulas, lo que tengo que hacer como patronal es defender el sector e intentar que el recargo municipal no se aplique porque estaríamos generando un agravio importantísimo en el sector turístico, que lo hace peligrar.

¿Detectan que ese debate puede influir en la decisión del cliente al escoger las vacaciones este verano?

De momento todavía no notemos la afectación porque es un proyecto de ley que todavía se está tramitando y no ha empezado a caminar. Lucharemos hasta el último momento para defender al cliente y suprimir este recargo, que puede generar competencia fiscal entre municipios, provocar agravios comparativos dentro del territorio y poner en riesgo la competitividad ante otros destinos de España que no aplican ningún impuesto similar.