Cataluña ¿Un modelo turístico agotado? El polémico informe del Cercle d’Economia
Hosteltur. El Cercle d’Economia, asociación empresarial de gran prestigio en Cataluña, ha generado un intenso debate en el sector turístico tras la publicación de un estudio donde califica de “agotado” el actual modelo turístico
Un análisis de Xavier Canalís / El Cercle d’Economia, asociación empresarial de gran prestigio en Barcelona, ha generado un intenso debate en el sector turístico tras la publicación de un estudio donde califica de “agotado” el actual modelo turístico de Cataluña. Tal afirmación situaría al conjunto de España ante un escenario crítico, dado que esta comunidad autónoma es la región líder del turismo en nuestro país, al representar el 20,6% de las llegadas y el 18,5% del gasto internacional.
Según afirma el citado informe del Cercle d’Economia, el “éxito cuantitativo que ha situado a Cataluña como la primera región turística española en captación de turistas internacionales, y España, a su vez, como el segundo país clasificado en el ranking del índice de competitividad turística de 2024 del Foro Económico Mundial, sólo detrás de Estados Unidos, muestra señales de agotamiento. El modelo de expansión extensiva, basado en la acumulación de récords de llegadas, genera externalidades negativas que tensan la convivencia, el acceso a la vivienda y la sostenibilidad ambiental en determinados destinos, especialmente en las costas, destinos insulares y las grandes ciudades”.
Como era de esperar, este informe está generando en Cataluña todo tipo de opiniones.
El Cercle d’Economia alerta que el modelo turístico catalán está agotado. “Su ‘think tank’ urge a reconducirlo y a revisar impuestos, salarios y oferta”. (La Vanguardia, 8 de febrero 2026)
Los empresarios del turismo catalán se reivindican ante las voces que piden un cambio del modelo. “Florecen movimientos que piden una transformación de la estructura productiva, pero el sector asegura que lleva años haciendo inversiones”. (El País, 22 febrero 2026)
La palabra “agotamiento” y los marcos mentales
En mi opinión, a diferencia de otros destinos, la competitividad turística catalana se apoya en una estructura diversificada en tres pilares estratégicos: el turismo urbano, con el ‘hub’ de Barcelona como motor principal apoyado en turismo cultural y el segmento MICE; el turismo de litoral, donde sobresalen la Costa Brava y la Costa Dorada; y el turismo de montaña en los Pirineos. Esa diversificación geográfica y de negocio da al sector turístico catalán una fortaleza y capacidad de resiliencia que no tienen otros territorios.
También creo que el uso de la palabra “agotamiento” en el informe del Cercle d’Economia no es casual. Las palabras crean marcos mentales. Y esta palabra en particular se alinea, creo yo, con la intención de reforzar un relato que tiende a magnificar los aspectos negativos del turismo, un fenómeno muy en boga en los últimos años. Al decir “agotamiento” estamos diciendo que el sector ya no tiene margen de crecimiento, que le falta innovación, que es un sector de bajo valor añadido, nos condena a ser “un país de camareros”, genera rechazo social, etc, etc.
El sector turístico en Cataluña, evidentemente, tiene retos mayúsculos, y el informe del Cercle d’Economía señala varios de ellos. Pero de ahí a sacar la conclusión de que ese modelo turístico va camino del agotamiento hay un gran trecho. En mi opinión, esta tesis choca frontalmente con la realidad del mercado. Pondré varios ejemplos.
Para comenzar, el volumen de inversiones que el sector privado sigue ejecutando en el territorio desmiente una parálisis de la industria.
En el segmento urbano de inversión hotelera, Barcelona lideró la inversión en España el año pasado, con 20 operaciones por valor de 712 millones de euros (el 17% del total), firmando así el segundo mejor registro de su historia, según el informe de Colliers. También en la Costa Brava, en destinos como Lloret de Mar o Tossa de Mar, se está registrando una oleada de inversiones CAPEX en la hotelería, con la llegada de nuevas cadenas y fondos de inversión, tal como venimos contando en Hosteltur.
Por otro lado, los alojamientos turísticos de la Costa Dorada lograron en 2025 un crecimiento de las pernoctaciones fuera del verano que alcanzó el +12% de enero a mayo y el +10% de septiembre a diciembre. Fue “el año más desestacionalizado de la historia”, según la Federación Empresarial de Hostelería y Turismo de la provincia de Tarragona (FEHT).
Más ejemplos, esta vez relacionados con la innovación. Tech Tourism Cluster (TTC), una entidad de Cataluña que agrupa empresas vinculadas a las nuevas tecnologías y el sector turístico, cuenta con más de 80 empresas asociadas, que juntas generan una facturación anual superior a los 2.000 millones de euros.
En Cataluña también hemos asistido a la fusión de dos entidades líderes en investigación: el Parque Científico y Tecnológico de Turismo y Ocio de Cataluña, con sede en Vila-seca, con el centro tecnológico Eurecat, con el objetivo de impulsar la innovación y la competitividad de los destinos y de las empresas turísticas.
Además, en los próximos años veremos el desarrollo de campings inteligentes que integrarán soluciones avanzadas de big data e inteligencia artificial en múltiples áreas: reservas online, seguridad, eficiencia energética, consumo de agua o experiencias inmersivas para los clientes. La Asociación de Campings de Girona impulsa el proyecto Smartcamp, con la idea de irse extendiendo por Cataluña.
Por su parte, PIMEC, la patronal de pequeñas y medianas empresas de Cataluña, ha creado el PIMEC Turismo Hub de la Economía del Visitante, en colaboración con InAtlas, un portal de geolocalización de datos del grupo Informa.
A todo ello podemos añadir las líneas económicas de apoyo al sector lanzadas por el Departamento de Empresa de la Generalitat para que los alojamientos turísticos de Cataluña mejoren su ahorro energético e impulsen proyectos de economía circular, modernicen equipamientos e instalaciones, los destinos puedan desarrollar nuevos productos vinculados al enoturismo, la gastronomía, etc.
Una vitalidad que dista mucho de la obsolescencia
Según lo veo yo, el sector en Cataluña mantiene una vitalidad que dista mucho de la obsolescencia. Modelos económicos “agotados”, en el sentido estricto de la palabra, son otras cosas. Ahí están, como prueba, los dolorosos procesos de reconversión industrial en la España de los años 70 y 80 en la siderurgia, la construcción naval o la minería del carbón, sectores que sufrían una falta de competitividad frente a mercados exteriores.
En resumidas cuentas, creo que no podemos hablar de un fin de ciclo turístico en Cataluña cuando esta comunidad mantiene una segmentación de negocio bastante equilibrada, sigue liderando el gasto total, aumentan las inversiones y logra avances en la desestacionalización mientras la innovación se abre paso cada vez con más fuerza.
¿Tenemos deberes pendientes? Desde luego. El informe del Cercle d’Economia lo deja bien claro. Pero no creo ni mucho menos que nuestro sector turístico esté en vías de “agotamiento” ni en un proceso de colapso industrial, sino que se encuentra en una fase de evolución hacia un turismo de más valor.

