El turismo se tambalea | Federació Hostaleria i Turisme de les Comarques de Girona

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El turismo se tambalea

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La Vanguardia. Opinión Mariano Guindal.

España alcanzará por primera vez los 100 millones de turistas extranjeros, un récord que supone un crecimiento superior al 5% respecto al año pasado. Según las previsiones del sector, su gasto también superará los 100.000 millones de euros. Con este incremento, el turismo representará el 13% del PIB y empleará a más de 3 millones de afiliados a la Seguridad Social: casi 14 de cada 100 trabajadores se dedica a atender a los turistas.

Sin duda el turismo es la principal industria nacional y uno de los tres grandes motores económicos, junto con el aumento de la población y las ayudas de la UE, que explican por qué España crece muy por encima de sus socios europeos. La cuestión es si este crecimiento será sostenible el próximo año o si el sector afrontará una crisis por agotamiento. No parece que vaya a descarrilar, pero sí se tambalea.

El reciente accidente del AVE puede perjudicar de forma grave e inmediata a las reservas de Navidad y a la temporada del 2027. Ya empiezan las cancelaciones por la suspensión de corredores clave, como Madrid-Barcelona, y la pérdida de confianza en la red ferroviaria andaluza tras el accidente de Adamuz.

Más de 115 muertos en menos de un año por accidentes ferroviarios supone un duro golpe para la marca España. A ello se suman el encarecimiento de la energía y la consiguiente subida de precios, la inflación elevada, los apagones, las muertes por altas temperaturas, la inseguridad ciudadana y las protestas por la masificación de playas y ciudades, entre otros factores. Todo ello configura un escenario muy complejo.

El daño reputacional asociado al deterioro estructural del sector, junto con la grave crisis económica de sus principales mercados emisores, como Francia, Italia o Reino Unido, lleva a algunos analistas a hablar de un momento crítico. Como en la metáfora bíblica, tras las vacas gordas llegan las flacas. Aunque ese desenlace no es inevitable, los mejores años ya han pasado y este año marcará un punto de inflexión.

El gobierno que surja de las urnas el próximo 29-N no lo tendrá fácil. Deberá abordar el turismo con urgencia y como una prioridad para preservar la gallina de los huevos de oro. La reconversión pendiente de los últimos ocho años, pese a la bonanza económica, tendrá que acometerse en el marco de una economía que se desacelera.

La crispación y la falta de consenso entre administraciones han impedido aprovechar la elevada recaudación. El Gobierno de coalición progresista ha contado con más recursos que nunca gracias al ciclo expansivo, al aumento de la presión fiscal y a las ayudas de Next Generation. Ahora deberá afrontar una reforma estructural esencial, pero en condiciones más desfavorables. Como en el dicho popular, no nos acordamos de Santa Bárbara hasta que no truena.