Trabajo sondea a los ‘expertos’ para dejar planteada la subida del SMI antes de las elecciones
elEconomista. Tiene previsto convocar al grupo de académicos, técnicos del Gobierno y sindicatos el jueves.
El Ministerio de Trabajo sigue adelante con su planificación para volver a elevar el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) a comienzos de 2027, pese a la convocatoria de elecciones generales. Según ha podido saber elEconomista.es, el departamento que encabeza Yolanda Díaz tiene previsto convocar a los miembros de la comisión asesora del SMI, el conocido como ‘grupo de expertos’, este jueves para encargar un nuevo informe que recoja una recomendación para subir el salario de 1.221 euros al mes. Después, realizaría la consultas a los representantes de la patronal y los sindicatos a las que obliga el Estatuto de los Trabajadores, aunque este año parece difícil que puedan suscribir un acuerdo.
El secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, transmitió su intención de convocar al grupo de académicos, técnicos de los ministerios de Economía y Hacienda y economistas de los sindicatos a lo largo de octubre. A finales de la semana pasada los integrantes de este órgano recibieron la fecha provisional de la convocatoria y este martes, el ‘número dos’ del Ministerio trasladaba a los agentes sociales que esta reunión se mantenía, ya que la llamada a las urnas del presidente del Gobierno no alteraba su intención de iniciar los trámites para aplicar un nuevo incremento con el cambio de año.
La cita al grupo de expertos, en el que este año tampoco estarán presentes miembros de la patronal -por decisión propia-, se produce con algo de retraso respecto al año pasado en el que se convocó el 30 de septiembre lo que dificulta que las consultas a los agentes sociales puedan tener lugar antes de las elecciones del 29 de noviembre. Habitualmente, los trabajos de este grupo se dilatan durante varios meses. En 2025 el informe no fue entregado al Gobierno hasta el mes de diciembre y el pacto suscrito con los sindicatos para subir el SMI un 3,1% fue anunciado y aprobado en el mes de febrero.
A lo largo de los últimos años, Yolanda Díaz se ha fijado el objetivo de igualar el SMI al 60% del salario medio, una referencia usada en el ámbito europeo -junto a otras como el 50% del salario mediano- como criterio de suficiencia del salario más bajo. No obstante, el cómo llegar a esta cifra en términos netos ha suscitado diferentes debates entre los miembros de la comisión dado que la estadística que usan como fuente (la de estructura salarial) se publica con años de retraso y se usa otra, la trimestral del coste laboral para estimar cuál es ahora el salario medio y el 60% de este, para sugerir un SMI.
Desde la creación de la comisión asesora de 2021 los tiempos de presentación del informe y de la aprobación del aumento del SMI han ido cambiando mucho, ha habido ejercicios como el 2023 en el que Díaz ni siquiera creyó oportuno convocar al grupo de asesores económicos para proponer una cifra y años, como el 2025, en el que el grueso de la discusión del SMI se ha centrado en la batalla entre Trabajo y Hacienda sobre el tratamiento fiscal del salario más bajo (si pagaba IRPF o no). Por tanto, es difícil anticipar si Díaz contará con el documento para el inicio de la campaña electoral.
Para el último incremento del 3,1% el dato determinante fue el de la inflación del mes de octubre de 2025 y el INE ya habrá confirmado el IPC del décimo mes del año para la cita en las urnas, si bien, la base con la que contará Díaz de cara a unas elecciones a las que no concurrirá como candidata va a depender del tiempo que dedique el ‘grupo de expertos’ a elaborar su recomendación. Una vez se produzca la votación, el Gobierno queda en funciones hasta que se constituya el nuevo Ejecutivo, algo que no sucederá antes del 24 de diciembre, cuando se constituirían las Cortes Generales.
Por otro lado, un acuerdo en el diálogo social sobre la subida del SMI se presenta más difícil que nunca antes. Los empresarios llevan años sin sumarse a los incrementos aprobados y los sindicatos se niegan a cerrar ningún otro acuerdo hasta que no se aprueben las cuestiones ya firmadas y que siguen pendientes (la reforma del registro horario y sobre los complementos salariales). Estas no contaban con el respaldo del PSOE y ahora tienen menos visos de salir adelante, ante la cita electoral.

