Antonio Garamendi, presidente de la CEOE: “España debe mostrarse firme con Marruecos y no valen las excusas”
elEconomista. Advierte que sin seguridad, las ayudas económicas aprobadas no servirán de nada. Plantea que se cambie la ley si es necesario para poder facilitar las expulsiones rápidas de inmigrantes.
La crisis migratoria que está viviendo Ceuta desde la invasión masiva de inmigrantes marroquíes a finales de julio vuelve a poner sobre la mesa la situación de una ciudad marcada por su posición estratégica, su dependencia de las relaciones con Marruecos y sus especiales condiciones económicas. El presidente de CEOE, Antonio Garamendi, asistió ayer a la junta directiva de la patronal, que se celebró en la ciudad como muestra de apoyo a sus empresarios y ciudadanos. En su entrevista con elEconomista.es, reclama al Gobierno que actúe con “firmeza” para garantizar la seguridad y evitar que vuelva a repetirse una entrada masiva de personas que, según advierte, puede tener un impacto directo sobre la actividad económica. Garamendi considera que las ayudas fiscales y económicas aprobadas por el Gobierno son positivas y necesarias, pero asegura también que no servirán de nada si antes no se soluciona el problema en la ciudad autónoma.
¿Qué papel cree que ha podido jugar Marruecos en la entrada masiva de inmigrantes los pasos días 30 y 31 de julio, a pesar de que el Gobierno insiste en que no hay pruebas contundentes sobre su implicación?
Yo desconozco lo que haya podido hacer o dejar de hacer Marruecos y cuál puede ser su implicación en esta crisis. Lo que sí sé es que la responsabilidad y quien tiene la obligación de defender nuestra soberanía e integridad territorial es el Gobierno de España. Tenemos una gran relación comercial con Marruecos. De hecho, somos el mayor inversor en el país, solo por detrás de China, pero eso es totalmente independiente. El Gobierno tiene que ser firme.
Es que eso es precisamente lo que tendrá que hacer el Gobierno de España. Insisto en que a mí quien me defiende, quien me representa y a quien tengo que exigir y pedir responsabilidades, como decía antes, es al Gobierno, que es el que tendrá que hablar de todo lo que sea necesario con Marruecos. Yo no voy a entrar en política, pero la realidad de los hechos es que esto no puede volver a pasar y que hay que arreglar lo que haya que arreglar. El Gobierno tendrá que actuar y, si hay que poner firmeza, pues habrá que poner toda la firmeza que sea necesaria, o lo que sea. Pero, por encima de todo, esto es un tema de soberanía y de seguridad. Luego vendrá el tema de la inmigración, que será el que tenga que ser, y después el económico.
“Cuerpo ha mostrado sensibilidad en medidas como la bonificación de las cotizaciones, pero las ayudas no sirven de nada sin seguridad”
¿Y hasta qué punto debe el Gobierno español ser firme con Marruecos?
¿Aunque esa firmeza pueda suponer deteriorar al final la relación comercial?
Pero es que no tiene nada que ver una cosa con la otra. No busquemos excusas a lo principal, que es la soberanía de España y su integridad territorial. En el área empresarial muchas veces tenemos socios y, cuando tenemos que negociar, negociamos fuerte y negociamos duro. Y lo mismo ocurre con los sindicatos. Aunque tengamos una buena relación, hay veces que se puede tensar y no pasa nada. Eso es lo que tiene que hacer el Gobierno. Hay que defender lo que corresponde, sin ningún tipo de duda. Hablo en nombre de las empresas y eso no significa en ningún caso que no queramos mantener una buena relación con Marruecos. Pero una cosa es la relación comercial y otra distinta es la que afecta a nuestra soberanía.
“Desde 2021 estaba claro que se necesitaban barreras en la frontera como las que se han instalado ahora y no se hizo nada”
El ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, ha dicho que la seguridad es subjetiva, ¿qué piensa al respecto?
Yo es la primera vez que oigo algo semejante. Los ciudadanos de Ceuta tienen los mismos derechos que cualquier español porque así lo dice y garantiza nuestra Constitución. Y cuando estamos ante un problema de seguridad no puede ser en ningún caso algo subjetivo. Han entrado en Ceuta prácticamente los mismos habitantes que tiene la ciudad. Que la gente se imagine en España lo que significa que entre la misma población que hay en ella. Y eso es lo que estamos viendo. La seguridad se mide. Las empresas medimos la seguridad y los ciudadanos también. La gente sale a la calle y ve qué pasa o qué no pasa. La seguridad es fundamental para que exista actividad económica. Yo soy vasco y a mí no me pueden decir, cuando había un problema de terrorismo, que era algo subjetivo.
¿Y saben cuántos inmigrantes pueden quedar ilegalmente todavía en la ciudad?
Eso es algo que ni siquiera sabemos realmente. Pero desde luego son muchos más de los que se está diciendo. La propia presidenta de los empresarios de Ceuta, Arantxa Campos, ha dicho ya que, aunque desde el Gobierno aseguran que son 5.000 personas, se están preparando plazas para unas 6.400 o 6.500 en total, con lo que en realidad son muchos más.
¿Qué impacto puede tener esta situación sobre la economía de Ceuta si se cronifica? Desde el Gobierno local dicen que podría ser letal. ¿Opina lo mismo?
Efectivamente, por eso lo digo. No es un problema de cuánto dinero se da o de cuánto se puede llegar a dar en el futuro para ayudar a la economía de la ciudad. Lo primero, lo más importante es que hay que garantizar la seguridad y hay que hacer todo lo que sea necesario para ello.
“Haremos que los empresarios de Ceuta y Melilla sean escuchados en Bruselas”
¿Considera que las ayudas aprobadas por el Gobierno para Ceuta son suficientes?
Creo que hay que agradecerlas. Y ahí hemos trabajado conjuntamente. Quiero agradecer especialmente al vicepresidente y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, porque ha tenido sensibilidad con este asunto. Esa es la parte económica y se lo agradezco. Se ha conseguido una reivindicación empresarial, como que la bonificación de las cuotas a la Seguridad social pase del 50% al 75% y en el Impuesto de Sociedades se eleve del 50% al 60%. Pero también digo una cosa. Estamos hablando de un impuesto sobre los beneficios y, si las cosas siguen así, es que no habrá beneficios. Por tanto, las ayudas directas que pueda haber son importantes, pero son inútiles, no sirven de nada si el problema continúa.
Entonces, en su opinión ¿qué es lo que debería hacer a partir de ahora el Gobierno español, más allá de solucionar el problema?
Habrá que tomar todas las medidas necesarias para que esta ciudad vuelva a ser atractiva desde el punto de vista económico y de la inversión para las empresas. Hay muchísimo por lo que trabajar, pero el primer punto fundamental, insisto, es la seguridad. Y no es mi opinión. Es lo que me piden los empresarios y empresarias de esta tierra.
Una de las reivindicaciones que se ha planteado también desde la patronal de Ceuta es la construcción de los espigones en las fronteras para que no se repita lo que sucedió en julio. ¿Cree también que es una prioridad?
Sí, sin duda alguna. Es que si se hubieran construido las barreras neumáticas que hay ahora en los espigones esto no habría pasado. ¿Por qué no se hizo? Esto se sabía ya en 2021, cuando hubo otra entrada masiva de inmigrantes. Se podían haber tomado medidas entonces. Se podía haber hecho lo que hubiera que hacer. Y ahora nos encontramos con el problema encima.
También ha criticado que no se puedan realizar expulsiones rápidas por las limitaciones legales. ¿Hay que cambiar la ley?
Si es necesario habrá que hacerlo. Lo que hace el Tribunal Supremo es interpretar la ley que existe ahora. Yo apoyo a los jueces y creo que hay que apoyarles siempre, Pero el Supremo interpreta la ley. Y la ley se puede cambiar. El Parlamento puede cambiar la ley mañana. Pues que se cambie la ley si es necesario.
¿Está planteando que se facilite la expulsión de las personas que entren ilegalmente?
Es que esto no es la primera vez que ocurre en la frontera de las ciudades autónomas. Ya hemos vivido situación parecidas y lo que tiene que hacer España es hacer los deberes.
“No sabemos cuántos inmigrantes quedan todavía en Ceuta, pero son muchos más de los 5.000 que se ha dicho”
¿Y qué se puede hacer desde Europa?
Nosotros vamos a llevar no solo a los empresarios de Ceuta sino también a los de Melilla a Bruselas para que puedan exponer directamente lo que están viviendo. Vamos a hablar con la patronal Business Europe porque queremos que en Europa se sepa qué está ocurriendo aquí.

