Solo el 9% de las pymes españolas utiliza la IA de forma estructural frente al 40 % de las grandes empresas
El Periódico. Aunque el 55% de las pymes confía en la IA, solo un 9% la ha integrado de forma estructural con procedimientos y formación definidos. El 56% de las organizaciones aún no ha creado puestos de trabajo dedicados al desarrollo de esta tecnología. La falta de capacitación técnica relega la IA a un plano testimonial; las empresas limitan su uso a tareas menores y poco comprometidas. El 65% de las empresas señala la seguridad de la información sensible como su principal freno.
La Inteligencia Artificial Generativa (IAGen) ha irrumpido en el tejido empresarial español generando una notable dicotomía entre la expectativa y la realidad operativa. Bajo la perspectiva de Etalentum, empresa referente en selección de personal con una red de más de 45 oficinas en todo el país y los datos extraídos de su V Informe sobre el Impacto de la IA Generativa en las pymes y su gobernanza, existe todavía una distancia considerable entre la actitud favorable hacia esta tecnología y su implementación efectiva.
Principalmente esto ocurre en las pymes: aunque el 55% tiene una opinión favorable y reconoce su potencial para mejorar la eficiencia, este consenso no se traduce aún en una apuesta firme por su integración estructural. En la actualidad, el 50% no utiliza la IA o lo hace de forma puntual, y solo un reducido 9% la ha integrado con procedimientos, formación y criterios de uso definidos, mientras que el 40% de las grandes empresas e IBEX 35 si lo hacen.
Esta situación se explica por la brecha de madurez digital: en el 80% de los casos, las pymes afirman que su equipo posee un nivel de conocimiento básico o intermedio, quedando el uso experto limitado a un 12% de los profesionales.
Ante la implementación de la IA, el riesgo que más preocupa en la implementación de la IAGen es la pérdida de privacidad de los datos, un factor que inquieta al 65% de los consultados y que es valorado con la máxima puntuación de riesgo. Frente al temor de que los datos utilizados en las consultas pierdan su privacidad, se utilicen para entrenar a la IA o acaben en manos de terceros por fallos de seguridad, las empresas optan por no usarla o limitarla a tareas genéricas poco comprometidas. De hecho, el 46% de las organizaciones ya prohíbe explícitamente la utilización de datos sensibles en estas herramientas
A esto se suma la preocupación por la falta de supervisión humana, que valora negativamente el 47% de las organizaciones. Las empresas temen que la autonomía de los algoritmos derive en errores no detectados o en una deshumanización de los servicios estratégicos. Ante esta ausencia de filtros críticos, muchas pymes optan por restringir el uso de la IA a tareas meramente mecánicas, evitando su aplicación en áreas donde el criterio experto y la ética profesional son indispensables para garantizar la calidad y la seguridad corporativa.
Opinión favorable pero dudas sobre sus beneficios actuales
A pesar de que el 55% de las empresas muestra una opinión favorable hacia la tecnología y el 48% cree que mejoraría la producción, la percepción sobre su impacto real es desigual. El 48% de las empresas afirma que el efecto en su productividad es todavía moderado, mientras que sólo un 19% considera que el impacto es o puede ser alto. No obstante, el informe refleja que estas afirmaciones son meras percepciones, ya que el 70% de las organizaciones consultadas reconoce que todavía no dispone de mecanismos para medir el retorno real de la inversión en IA.
La gobernanza, asignatura pendiente
En cuanto a la toma de decisiones, la implementación de la IA en España sigue un modelo vertical donde la Dirección General lidera el despliegue y en la definición de políticas de uso, lo que ocurre en el 43% de las compañías acompañada por el departamento de IT en un 40% de los casos. Por su parte, el departamento de Recursos Humanos interviene en el 28% de las ocasiones, dándose a menudo situaciones donde la decisión es compartida entre varios departamentos.
Disponer de una gobernanza sólida permitiría a las pymes pasar de un uso esporádico y reactivo de la IA a una integración estructural. El estudio refleja qye y un 39% reconoce no haber formalizado todavía una política oficial de uso.
La empresa aún no incorpora profesionales vinculados a la IA
Etalentum, como consultora líder en selección de personal, ha impulsado este estudio “porque la integración de la IA Generativa ha dejado de ser un reto técnico para convertirse en un desafío de capital humano y estructura organizativa. En un mercado laboral en constante transformación, detectamos que el verdadero cuello de botella para la competitividad no es la tecnología en sí, sino la brecha de madurez digital y la falta de especialistas. El 56% de las empresas no ha creado aún nuevos roles vinculados a la IA”, afirma David Boixader, CEO de Etalentum.
Los principales perfiles vinculados a la implementación de la IA son especialistas en procesos (en el 20% de los casos); analistas (13%), formadores (12%) y expertos en integración de modelos de lenguaje (7%).

