Las fortalezas y los retos pendientes del talento hotelero en España
Hosteltur. El sector destaca en atención al cliente, pero necesita reforzar habilidades clave
Los empleados del sector del alojamiento en España presentan un nivel elevado de competencias digitales básicas, aunque persisten debilidades en habilidades estratégicas directamente vinculadas a la rentabilidad y a la gestión empresarial, según recoge el estudio elaborado por Booking.com en colaboración con Statista.
El informe fue realizado a partir de una encuesta online a 198 empleados del sector del alojamiento en España entre junio y agosto de 2025. El 73% de los trabajadores afirma tener un nivel alto o experto en el uso de herramientas digitales generales, mientras que el 64% se considera preparado para operar con sistemas tecnológicos específicos del entorno hotelero, como los sistemas de gestión de propiedades o las herramientas de punto de venta.
Además, el 62% declara un alto nivel en marketing digital y redes sociales, y el 58% en el uso de tecnología para mejorar la eficiencia operativa y la experiencia del cliente. Más de la mitad (54%), también considera tener un buen dominio en la toma de decisiones basada en datos.
El 51% afirma tener un alto nivel en sostenibilidad y gestión medioambiental, un ámbito cada vez más relevante para la evolución del sector turístico.
Sin embargo, el desarrollo de competencias más estratégicas avanza a menor ritmo. Solo la mitad de los profesionales afirma tener un nivel alto en revenue management y estrategias de precios (50%), así como en gestión financiera y control de costes (49%) o en ventas, marketing y distribución (49%). Estas áreas resultan críticas para optimizar ingresos y márgenes en un entorno de creciente presión competitiva y sofisticación de la demanda.
Atención al cliente, la gran fortaleza del sector
Las habilidades relacionadas con la atención al cliente continúan siendo uno de los principales activos del sector. El 82% de los trabajadores destaca su nivel en comunicación verbal, el 80% su capacidad de trabajo en equipo y el 75% su orientación al servicio al cliente. También sobresalen la gestión del tiempo (74%) y la resolución de conflictos (71%), competencias clave en la operativa diaria de los establecimientos.
No obstante, el conocimiento de idiomas se mantiene como una de las principales asignaturas pendientes: solo el 55% de los profesionales afirma tener un nivel alto, una carencia relevante en un mercado internacionalizado como el turístico.
También existen oportunidades de desarrollo en capacidades relacionadas con la transformación digital, como la toma de decisiones basada en datos (54%) o el uso de tecnologías para mejorar la eficiencia operativa y la experiencia del cliente (58%)
El informe pone de relieve una alta predisposición hacia la formación continua. El 85% de los empleados participaría en programas de formación online si estuvieran fácilmente disponibles. En términos de dedicación, cerca de la mitad podría invertir entre dos y cuatro horas semanales, y más de una cuarta parte incluso superaría ese tiempo.
Entre los factores que impulsarían la participación en estos programas destacan el reconocimiento sectorial de la formación (53%), la obtención de certificados de instituciones reputadas (48%) y la aplicabilidad práctica de los contenidos (37%). Estos datos apuntan a una demanda creciente de formación estructurada y alineada con las necesidades reales del negocio.
Desde una perspectiva de carrera, el 54% de los trabajadores prevé continuar en el sector durante los próximos tres a cinco años, mientras que el 69% aspira a asumir posiciones de liderazgo. No obstante, identifican obstáculos como la elevada competencia por estos puestos (44%), la falta de vacantes (37%) y la insuficiente experiencia (34%).
Pilar Crespo, responsable de Booking.com en España y Portugal, señala que “los profesionales del sector muestran una sólida base de competencias digitales y una clara predisposición a seguir formándose”. En este sentido, añade que reforzar habilidades en gestión del negocio, tecnología y análisis de datos será determinante “para impulsar la competitividad del sector y acompañar su transformación en los próximos años”.

