Dormir ya no basta: así se rediseña la experiencia hotelera
Hosteltur. Cómo romper con lo convencional en el diseño de experiencias diferentes en hoteles
Romper con lo convencional se ha convertido en una prioridad para la industria hotelera en su búsqueda de diferenciación. Según plantea Chema Herrero, CEO de BR Group y fundador de Habitus Hotels, el reto ya no es sólo ofrecer alojamiento, sino crear experiencias memorables que permanezcan en la mente del huésped. En un contexto marcado por nuevos hábitos de consumo tras la pandemia, los hoteles están incorporando propuestas basadas en la personalización, la sostenibilidad y el bienestar como ejes para redefinir su producto.
La experiencia como eje del nuevo modelo hotelero
La capacidad de generar recuerdo se ha convertido en un indicador clave de éxito. “Solo cuando dejamos una huella en la mente del huésped empezamos a formar parte de esos hoteles diferentes”, afirma Chema Herrero. Este planteamiento implica revisar el producto hotelero en su conjunto y apostar por propuestas que vayan más allá de los estándares tradicionales.
Cadenas como Only You, Vibra Hoteles, Concept Hotel Group o DeLuna Hotels, junto a establecimientos independientes como los hoteles Barú o Cullera Holiday, ejemplifican esta estrategia basada en la singularidad. En opinión de Herrero, la diferenciación no se limita al diseño, sino que también afecta a procesos internos, cultura corporativa y relación con el cliente.
Tendencias que impulsan el cambio
El diseño de experiencias hoteleras responde a cambios claros en la demanda. El CEO de BR Group destaca que el 78% de los viajeros prioriza alojamientos sostenibles, mientras que siete de cada 10 estarían dispuestos a compartir datos personales a cambio de una experiencia hiperpersonalizada.
Entre las principales tendencias que están redefiniendo el sector se encuentran:
Experiencias inmersivas: auge del turismo de aventura, ecológico y gastronómico, donde el alojamiento es parte de la experiencia.
Bienestar: se prevé un crecimiento anual del 8,5% hasta 2030 en la demanda de establecimientos centrados en la relajación, el equilibrio mental y la salud integral que conectan con un público más consciente y exigente.
Reservas de experiencias: incremento del 95% en el ticket medio cuando se combinan alojamiento y actividades como spa o gastronomía, lo que refleja una gran disposición al gasto en extras no tradicionales.
Nuevos conceptos de alojamiento
La innovación también se traduce en nuevos formatos y conceptos:
Microhoteles y “hoteles dentro de hoteles”: conceptos de nicho enfocados en la exclusividad.
Hoteles silenciosos (quiet hotels), tendencia al alza en la que el lujo es la ausencia de ruido y la ubicación en áreas no saturadas, para una desconexión total.
Hoteles híbridos (bleisure), con espacios de trabajo y conectividad avanzada.
Diseño biofílico, que integra materiales naturales locales para conectar con el entorno.
A estas propuestas se suman tendencias emergentes como el bed rotting, que convierte el descanso prolongado en la habitación en una experiencia en sí misma, por lo que apuestan decididamente las nuevas generaciones; o el biohacking aplicado al wellness, con tratamientos de spa personalizados basados en elementos locales como algas o lodos marinos.
Rentabilidad y cambio de mentalidad
Dar el paso hacia la diferenciación implica, según Herrero, un cambio estructural en la forma de entender el negocio. En sus propias palabras, “cuando cruzas el Rubicón, todo es más sencillo”, aludiendo a la necesidad de adoptar una mentalidad orientada a la innovación.
Este enfoque no sólo impacta en la experiencia del cliente, sino también en los resultados económicos. La integración de servicios y experiencias incrementa el gasto medio y abre nuevas oportunidades de rentabilidad, alineadas con la sostenibilidad y las expectativas de un viajero más exigente.

