La confusión se instala en las pymes y lastra el avance de la IA | Federació Hostaleria i Turisme de les Comarques de Girona

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La confusión se instala en las pymes y lastra el avance de la IA

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La Vanguardia. Las multinacionales están más digitalizadas y tienen más recursos: adoptan la tecnología aunque el retorno es dudoso,según el MIT

“Algunas pymes todavía desconocen que los datos personales de los currículums de los candidatos no se pueden utilizar en la plataforma ChatGPT por motivos de privacidad”, alerta Sandra Arcos, responsable de la gestión de negocios digitales de la patronal Cecot.

La inteligencia artificial (IA) lleva años prometiendo revolucionar el mundo de los negocios, pero su llegada se está produciendo de manera muy desigual entre las pequeñas y las grandes empresas.

Un informe de la fundación Cotec, que recoge datos del INE, apunta que el 58% de las grandes empresas españolas –es decir, las que facturan más de 50 millones y emplean a más de 250 personas– utilizan esta tecnología, mientras que en el caso de las medianas el porcentaje cae hasta el 31%, en las pequeñas desciende al 18% y en las micro al 13% (véase gráfico).

Detrás de esta desigualdad, se encuentran razones evidentes – la diferencia de recursos entre unas y otras empresas– pero en el fondo subyacen otros motivos relacionados con valores culturales y organizativos.

“Nos encontramos ante pymes reticentes al cambio, con la actitud paradojal de querer reducir las horas de trabajo pero, al mismo tiempo, sin dedicar tiempo al aprendizaje de las ventajas de estas nuevas herramientas”, comenta Pep Garcia, presidente de la Unió Empresarial Intersectorial (UEI) y presidente del Consell Territorial de la Pime de Foment del Treball.

La falta de tiempo y formación así como la escasa digitalización de los datos, lastran el avance en la pyme
La falta de actitud, añade Arcos, se mezcla con la imposibilidad de atender a las cuestiones de I+D a causa de la multitud de tareas que los pequeños empresarios deben afrontar en el día a día: “son hombres y mujeres orquesta, que no tienen tiempo material para destinarlo a la formación tecnológica”, comenta.

Según Enrique Manso, socio responsable de Inteligencia Artificial, datos y analíticas de la consultora EY, otro de los grandes problemas a la hora de implantar la IA es que previamente las pymes y las microempresas no han hecho los deberes. “Nos encontramos con negocios que no tienen la información estructurada a nivel digital, que todavía no han migrado sus datos hacia la nube. De un día para otro, quieren implantar la inteligencia artificial. Esto no tiene ningún sentido”, sostiene el consultor.

Manso reconoce que las pymes no tienen los mismos recursos que las grandes corporaciones y lamenta que las ayudas que ha impulsado el Gobierno para reducir esta brecha no están bien diseñadas. “El kit digital que se puso en marcha con las ayudas europeas de los fondos Next Generation está enfocado a la adquisición de hardware, es decir, de dispositivos electrónicos. En cambio, estas ayudas no ofrecen cursos formativos de reskilling en capacidades tan necesarias como la IA”, lamenta.

“Las ayudas para el kit digital van dirigidas al hardware en lugar de cursos de reskilling en IA”, lamenta Enrique Manso, de EY
Los expertos señalan que en el caso de las pymes que han decidido dar el paso hacia la IA, suele aparecer otro problema: “nos encontramos que la apuesta se ha hecho de manera desordenada y que estas compañías tienen un guirigay de herramientas que utilizan de manera caótica y sin ningún sentido aparente”, señala Arcos.

Además, todo ello sucede mientras la gran mayoría de trabajadores utilizan por su cuenta los servicios de plataformas como ChatGPT, Claude o Gemini. Lo suelen hacer de manera informal, para resolver dudas personales, pero también llevan a cabo consultas relacionadas con el ámbito laboral.

Este fenómeno ha sido bautizado por el Massachusetts Institute of Technology (MIT) con el nombre “shadow AI economy”, es decir, la economía en la sombra de la IA. En el informe The Great Divide , esta prestigiosa universidad estadounidense señala que la “IA ya está transformando el mundo laboral, solo que no lo hace a través de los canales oficiales”, sostiene.

El fenómeno de la ‘shadow AI economy’ refleja el uso informal extendido de IA entre los empleados
Según el estudio, los empleados ya están automatizando tareas de su trabajo diario pero lo hacen sin el consentimiento previo de la empresa ni conocimientos adquiridos para utilizar estas plataformas. Como las aplicaciones son intuitivas, aparentemente no necesitan dichos conocimientos. El informe del MIT revela que el alcance del fenómeno es remarcable: “mientras que solo el 40% de las empresas dicen que han adquirido suscripciones oficiales de plataformas LLM, como ChatGPT u homólogos, el 90% de los trabajadores de las empresas encuestadas reportan un uso regular de herramientas personales de IA para el ámbito laboral”.

Ante esta adopción deficiente por parte de las pymes, y el uso informal de los trabajadores, los expertos consultados apuntan que son necesarias varias actuaciones. Desde la UEI y el Consell Territorial de la Pime de Foment del Treball, sugieren llevar a cabo “una auditoria previa para conocer exactamente el estado de digitalización de la empresa”, apunta Garcia.

Desde la patronal Pimec, la directora de transformación digital y tecnología, Berta Gabarró, recomienda formarse y empezar con pequeños pasos, con procesos que no sean críticos para el día a día del negocio. Arcos, de Cecot, opina en el mismo sentido: “hay que empezar con tareas sencillas, como un pequeño agente que lleve a cabo investigación de mercado, atención al cliente o políticas de precios”. Según Arcos, los costes de implantar la IA no son un freno: “la suscripción a una IA prediseñada de una gran multinacional cuesta entre 20 y 30 euros al mes, es segura y asequible”, apunta Arcos, que reconoce que el gasto es mucho mayor cuando se encarga el desarrollo de una IA a medida.

El 95% de las empresas que han invertido en IA propia todavía no ven retorno en su cuenta de resultados, según el MIT
Más allá de la implantación de esta tecnología en la operativa diaria de los negocios, el MIT alerta que el retorno de la inversión todavía conlleva dudas. El estudio, que fue publicado en julio del año pasado, asegura que el 95% de las empresas encuestadas –procedentes de distintas regiones del planeta– aseguraba que todavía no notan un impacto positivo de la IA en la cuenta de resultados. En esta encuesta, el estudio se refería a empresas que han desarrollado IA a medida para su negocio, una apuesta que implica, de entrada, una fuerte inversión que solo está al alcance de los grandes negocios.

“La mayoría fracasa porque sus flujos de trabajo son frágiles, por falta de aprendizaje del contexto y por culpa de desajustes en las operaciones del día a día”, asegura el informe del MIT, elaborado por los autores Aditya Challapally, Chris Pease, Ramesh Raskar y Pradyumna Chari. De acuerdo con su tesis, el uso de herramientas genéricas como ChatGPT está muy extendido en la empresa –especialmente de modo informal– pero las empresas todavía no consiguen un retorno de la inversión cuando apuestan por desarrollar una herramienta de IA a medida.

La excepción de empresas (5%) que sí está reportando grandes beneficios gracias a la IA se encuentra en negocios de tecnología (por razones obvias) y compañías de medios de comunicación, que están creando contenidos con algoritmos inteligentes.

Las empresas de tecnología y de medios sacan un mayor provecho de la IA y han anunciado despidos
La automatización de funciones empieza a tener efectos en dichas empresas. En los últimos meses, no han sido pocos los grupos tecnológicos que han anunciado masivos recortes de plantilla a causa de la inteligencia artificial. Por poner ejemplos, empresas como Amazon, HP, Microsoft, IBM, Salesforce, Klarna o Just Eat han despedido centenares de personas bajo el pretexto del avance tecnológico.

Además, desde la industria digital empieza a haber cierta inquietud por el freno de la contratación de programadores junior. Según un informe de Signal Fire recogido por Barcelona Digital Talent, la contratación de profesionales jóvenes en el mercado de Estados Unidos cayó más de un 25% entre el 2023 y el 2024 en el caso de grandes tecnológicas, mientras que el descenso fue del 17% en el mundo startup.

Baja la confianza de los empleados en la IA
Aunque la adopción de la inteligencia artificial está cada vez más extendida, la confianza de los trabajadores españoles va en descenso a la hora de utilizar estas tecnologías a nivel formal en el trabajo. Un estudio de Manpower revela que ha caído del 86% al 71% la seguridad con la que trabajan los profesionales con plataformas de IA. “Es un problema que nos preocupa ya que indica que los trabajadores están cada vez menos preparados y que la tecnología avanza a un ritmo más rápido de lo que son capaces de integrar”, apunta Mara Stefan, vicepresidenta de Global Insights de Manpower, que viajó de Estados Unidos a Barcelona con motivo del Mobile World Congress. Según los datos de esta firma de recursos humanos, la falta de talento especializado en IA es notable: en una encuesta a 14.000 empresas de todo el mundo, el 72% asegura que tiene dificultades para encontrar profesionales preparados, mientras que el porcentaje crece hasta el 78% en el caso español. Además, existe otro problema: la falta de cultura empresarial para gestionar el cambio. “La tecnología en sí misma no es difícil de aplicar pero las compañías no están gestionando como es debido esta transición: no están formando lo suficiente a los empleados, no les están preparando, por eso la confianza está cayendo”, señala la directiva, quien asegura que cada vez más profesionales deciden aprender por su cuenta funciones de inteligencia artificial. A todo ello, Stefan también recuerda que los empleados pueden estar reticentes a utilizar esta tecnología porque temen por el futuro de sus puestos de trabajo.