Hacienda plantea un incentivo progresivo para empresas que contraten con sueldos superiores al SMI
La Vanguardia. La propuesta para intentar acercar a la patronal al acuerdo del aumento del salario mínimo exige también mantener plantillas y aumentar el número de trabajadores que cobran más que el SMI
La esperada propuesta con la que el Gobierno pretende atraer a la patronal al acuerdo sobre el aumento del salario mínimo interprofesional (SMI) ya se ha concretado. Se trata de una reducción al impuesto de Sociedades que va vinculada a un aumento de plantillas y de salarios y que puede llegar a compensar hasta el 100 % del incremento salarial vinculado al aumento del SMI.
Podrán optar las empresas en las que las nóminas de personal supongan un elevado porcentaje del gasto, que mantengan la plantilla y aumenten el número de trabajadores que cobren por encima del SMI.
Es la síntesis de la propuesta que ha elaborado el Ministerio de Hacienda y a la que ha tenido acceso La Vanguardia. De entrada, limita las compañías que se podrán acoger a estas bonificaciones. Son las más afectadas por las subidas del SMI. En concreto, se especifica que son aquellas en que la cuantía destinada al personal supera el 70% del total de gastos.
La oferta se limita a las empresas en que el gasto de personal supere el 70% del total
A partir de ahí, se establecen las condiciones para acceder a los incentivos, que dependen de si mantienen el global de la plantilla, y además, si la aumentan entre los trabajadores que cobran importes por encima del salario mínimo. Estos incrementos deberán ser de al menos un trabajador a tiempo completo durante un año para las empresas con menos de cien asalariados, y de un 1% de la plantilla, con un mínimo de dos trabajadores, para las empresas con cien o más asalariados.
La propuesta especifica que además de aumentar la plantilla de los trabajadores con salarios superiores al SMI, debe también aumentar o como mínimo mantenerse el total de la plantilla. Y que estos aumentos deben mantenerse durante los dos años posteriores.
El plan se discutirá este jueves en la reunión de Trabajo con patronal y sindicatos
Una vez establecidas las condiciones, se plantean bonificaciones al impuesto de Sociedades que se escalonan de manera progresiva en función del aumento de plantilla que cada empresa realice.
En concreto, si el aumento del número de trabajadores que cobran más que el SMI se incrementa pero menos de un 5%, la bonificación saldrá de multiplicar por 0,25 el aumento bruto anual del SMI. Si el aumento de plantilla se sitúa entre el 5 y el 10%, la desgravación resultará de multiplicar el valor por 0,5. Si el aumento es de entre el 10 y el 15% se multiplica por 0,75, y finalmente, si es igual o superior al 15%, el factor multiplicador será el 1.
Otro elemento que incluye la propuesta es que estos incrementos y mantenimientos de plantilla se mantengan al menos durante dos años posteriores a cuando termine el periodo impositivo cuya base imponible se redujo. Además, se señala que la base imponible en ningún caso podrá resultar negativa.
De esta manera, se da contenido al anuncio formulado por el Ministerio de Trabajo el lunes en la mesa de diálogo social en la que se planteó que habría un incentivo para intentar convencer a la CEOE que esta vez sí se sumara al consenso. El mensaje es que las empresas no se queden en el SMI, sino que haya un impulso para incrementar los sueldos por encima del salario mínimo. Es un elemento que destacó el último informe del comité de expertos del SMI, que este salario se había convertido en uno de los más frecuentes, y que esto tenía como consecuencia, una cierta limitación de los salarios de trabajadores con capacidad técnica y experiencia que podían aspirar a mejores pagas.
En todo caso, es la propuesta que esta jueves, el Ministerio de Trabajo planteará en la mesa de diálogo social del SMI, con la intención de atraer a la patronal al consenso sobre el aumento planteado del 3,1%. Sería una novedad, porque en los últimos aumentos, la CEOE siempre se ha desmarcado, pero en esta ocasión, Trabajo lo está intentando a fondo. Primero, por la vía de la indexación de los contratos, que Hacienda frenó, y ahora por esta segunda vía, la bonificación en el impuesto de Sociedades.

