El Gobierno ofrece incentivos fiscales para intentar que la patronal acepte la subida del SMI
La Vanguardia. Las compañías más afectadas por el aumento tendrían ventajas en el impuesto sobre Sociedades si mantienen la plantilla e incrementan los sueldos más bajos por encima del alza del salario mínimo. En cualquier caso, el aumento queda fijado en un 3,1% exento de tributación que se empieza ya a tramitar
Nuevo intento del Gobierno para atraer a la patronal al consenso sobre la subida del SMI de este año, aunque con resultado incierto. En la mesa de diálogo social de esta mañana el Ministerio de Trabajo ha planteado un incentivo fiscal en el impuesto de Sociedades para las empresas más afectadas por la subida del salario mínimo. La propuesta, que se concretará a lo largo de la semana, va acompañada de dos condiciones. Por un lado, la de mantener la plantilla, y por otro, subir los sueldos por encima del incremento del SMI en la banda salarial más baja.
El resto de los parámetros en juego ya se conoce. Es una subida del salario mínimo del 3,1%, hasta los 1.221 euros al mes, y que queda exenta de cotizar por el IRPF. Los sindicatos compran la oferta, pero no la patronal, y el ministerio está intentando ofrecerle alguna compensación. Pero la subida está decidida y se empieza ya a tramitar.
El jueves, en una nueva reunión, con la propuesta detallada encima de la mesa se verá si se consigue el apoyo de la patronal. Lo cierto es que será difícil. A la salida de la reunión, su representante, Rosa Santos, ha tenido en marcar distancias aunque sin dar su posición final. Criticó la propuesta porque no tiene concreción, “está llena de incógnitas” y “es de difícil comprensión”.
Lo que es seguro es que la propuesta tiene el objetivo pero le faltan todos los detalles, en los que está trabajando Hacienda. Se requiere mantener la plantilla, aunque no se dice cómo se controlará; y en lo referente al incentivo fiscal, solo consta que se hará a través del impuesto de Sociedades y que se busca que suponga un incentivo a subir los salarios bajos por encima del incremento del SMI. “No tiene que incentivar que sigan pagando el salario mínimo, nos interesa que remonten en la escala salarial”, ha dicho el secretario de Estado de Empleo, Joaquín Pérez Rey.
Otro elemento destacado es que la indexación de los contratos públicos, que era la hipótesis inicial con que se trabajaba y que Hacienda ha frenado, afectaba a un número limitado de empresas. Ahora el campo de actuación es más amplio, todas las que tengan una elevada proporción de trabajadores cobrando el SMI. Y con un objetivo, que para beneficiarse de estos incentivos no les valga quedarse donde están, sino que tengan que escalar los salarios por encima del nivel del SMI.
En el Ministerio de Trabajo, resumen en tres puntos la actual situación. Primero, que se subirá el SMI a los 1.221 euros al mes con carácter retroactivo desde el 1 de enero; segundo, que los receptores no tributarán; y en tercer lugar, que se incentiva la subida de los salarios bajos en todos los sectores.
La fórmula de la desgravación fiscal no gusta a los sindicatos, pero la aceptarán si los empresarios se suman al consenso. Lo que no olvidan son sus líneas rojas. “Exigimos el 3,1% sin tributación y el decreto que garantiza las limitaciones de la compensación y absorción”, ha dicho Javier Pacheco, de CC.OO. Patricia Ruiz, de UGT, ha añadido que no aceptarán que la negociación sea la excusa para un retraso.

