Exceltur apuesta por “lograr una cooperación institucionalizada en el turismo”
Hosteltur. La próxima edición del Foro Exceltur, que se celebrará el 20 de enero, pondrá sobre la mesa los principales retos del sector. Entrevista a Óscar Perelli, vicepresidente ejecutivo de Exceltur.
Lograr que el sector empresarial y las Administraciones Públicas trabajen de forma conjunta es para Exceltur uno de los grandes retos del sector turístico en España. Una colaboración que debe ser efectiva y no retórica, según defiende el vicepresidente ejecutivo de esta agrupación, Óscar Perelli. Éste es uno de los objetivos que se marca la edición número 13 del Foro Exceltur, que se celebrará en Madrid el próximo 20 de enero. El encuentro contará con una amplia representación de empresas e instituciones internacionales procedentes de países donde se produce esa estrecha colaboración, “con la idea de poder trasladarla a España. El objetivo es lograr una cooperación institucionalizada en el turismo”, expica Perelli.
¿Qué esperan de la nueva edición del Foro Exceltur, un encuentro que es ya una referencia en el sector?
Tenemos dos grandes retos de cara al futuro que se deben plantear en este encuentro. Primero, cómo batir al mercado. Es decir, se está produciendo una normalización de la actividad turística, pero España tiene todo para superarla y crecer más de lo que dice el propio mercado, pero, para conseguirlo, tenemos que hacer las cosas muy bien. El segundo es cómo mejoramos la reputación. En este sentido, el foro pretende servir de reflexión para que se pongan en marcha empresarialmente, pero también, con las Administraciones Públicas, una serie de acciones, estrategias y políticas que consideremos cruciales.
Nos preocupa mucho que algunas administraciones prioricen penalizar al sector o cargarle fiscalmente en lugar de favorecer la inversión y la gestión de los destinos, en cuestiones como la saturación o el problema de tráfico, entre otras muchas cosas que requieren una gestión profesional
Hay una amplia representación nacional e internacional, tanto del ámbito privado como del ámbito público…
El 50% de lo que percibe el turista depende de las empresas, y el otro 50% de decisiones de las Administraciones Públicas, y eso nos obliga a trabajar juntos. Con la presencia de personalidades del mundo de la empresa y de la gestión pública, el foro trata de reflejar la necesidad de trabajar juntos, no desde un punto de vista retórico, sino con una cooperación más efectiva. Un ejemplo de esa cooperación sería que en el consejo de dirección de Turespaña participe el sector privado y las comunidades autónomas, con la idea de que esa colaboración se concrete en algo institucional. Esa es la aspiración y por eso traemos ejemplos a nivel mundial donde eso sucede, con la idea de poder trasladarlo a España. El objetivo es lograr una cooperación institucionalizada en el turismo.
¿Cómo se puede conseguir?
Cada destino es diferente. No es lo mismo uno de éxito que un destino emergente, las prioridades son distintas, lo cual no quita para que haya una estrategia nacional sobre temas que nos competen a todos. Nos preocupa, por ejemplo, el tema de la conectividad. Nos preocupa que Aena esté primando más los beneficios que la defensa del interés general y, por ejemplo, cada vez que hay una concesión, lo que prime es el mayor nivel de ingresos. Si velara más por el interés general, quizás habría que hacer un mayor esfuerzo, porque en los aeropuertos hubiera más conectividad, aunque fuera en detrimento de alguna parte adicional de sus resultados económicos. Este es un ejemplo de política nacional. Otro tema es el de la vivienda turística, donde las plataformas siguen comercializando oferta ilegal. Estos son temas de índole general que benefician a todos los destinos que están haciendo esfuerzos y creo que son prioritarios.
Tras varios años de crecimiento, llegamos a un nivel de estabilidad. No se esperan avances tan importantes como en los últimos años. En este contexto, ¿cuál sería ahora el reto del turismo?
Tenemos que analizar cómo se está normalizando el crecimiento y tener claro en qué queremos crecer. Lo más inteligente, en el caso del sector turístico español, es que hay que seguir creciendo en ingresos porque tienen detrás un beneficio social y generan un mejor empleo. El reto es seguir creciendo en ingresos, incluso aunque caigamos en afluencia, pero eso exige favorecer la inversión. Se ha hecho un esfuerzo en el sector hotelero, también en el del transporte y de la restauración. Cuando inviertes, puedes reposicionar el activo, necesitas personal más formado, puedes asumir los retos de eficiencia energética y reducir la huella ambiental
Tenemos que hacer un esfuerzo por facilitar la inversión en España, con mayor agilidad normativa. No se trata necesariamente de aumentar la oferta, sino, sobre todo, de facilitar la renovación de la misma. El gran reto es cómo ser capaces de que la oferta que hay se pueda ir renovando, no solo la hotelera, también la comercial, de restauración, de transporte…
Desde Exceltur se insiste mucho en impulsar las inversiones en proyectos transformadores. ¿Cuáles serían?
En España tenemos grandes retos transformadores. Uno es cómo hacer que los turistas pasen por las infraestructuras de transporte sin tantas fricciones. Esto es un tema transformador de primer nivel, que posicionaría a España en el mundo como un país que facilita el tránsito en un viaje turístico.
¿A qué se refiere?
Al reconocimiento biométrico, por ejemplo. Ahora nos encontramos con una paradoja, Aena está haciendo sus pinitos, pero la Agencia Española de Protección de Datos le ha puesto una multa, cuando esto tiene que ser una prioridad. Es un tema muy relevante, cuando las personas den su aceptación al reconocimiento biométrico, les facilitará, por ejemplo, el tránsito por las instalaciones del sector. Es un ejemplo de proyectos realmente transformadores, y sería importante que las Administraciones Públicas velaran por su implementación y contaran con todos los operadores para poder hacerlo.
¿Qué otros proyectos transformadores plantean?
Los que tienen que ver con renovar los destinos pioneros del litoral. Es un debe del sector turístico, hay una parte que se ha renovado, sobre todo en la oferta hotelera, pero la renovación también incluye cómo adaptamos los destinos al cambio climático, por ejemplo, con la introducción de elementos de reducción de la sensación de calor; con cómo impulsamos una movilidad más sostenible sin penalizarla y cómo generamos una escenografía, espacios públicos atractivos para los turistas.
Exceltur suele ser muy crítico con la tasa turística, pero el impuesto sigue avanzando.
Se están extendiendo las tasas y los impuestos al turismo, que transmiten una visión negativa sobre el turismo. Donde hay más contestación frente al turismo son lugares donde políticamente se ha criticado al turismo. Una manera de trasladar esa crítica muchas veces es imponiendo una tasa y muchas veces se justifica con objetivos que no tienen que ver con la gestión del turismo. Por ejemplo, en Barcelona, se saca pecho de que la tasa permite financiar el aire acondicionado de los colegios de los niños en verano. En todo caso y llegado al extremo, se podría aceptar, a lo mejor, una tasa, pero para gestionar cosas que necesita el sector.
Es verdad que los municipios necesitan ingresos, pero se está queriendo resolver el problema de financiación de los municipios con imposición de una tasa, cuando deberían tener una parte del IVA recaudado como una de sus fuentes de financiación.
Exceltur ha puesto en marcha “Turismo que suma”, con el fin de que la sociedad sea consciente de los beneficios de esta actividad frente a la contestación social que se produce en determinados momentos. ¿Qué acogida está teniendo el proyecto en las empresas?
La mejora de la reputación del sector turístico español es un proyecto a largo plazo. Debería haber estado siempre en la agenda del sector, haber controlado nuestro relato antes de que se construyera un relato paralelo y, sobre todo, negativo. Ahora es uno de los mayores retos. Empezó con las empresas de Exceltur, la siguiente fase ha sido adherir a terceros y nos estamos encontrando una respuesta excelente, hemos adherido a más de 30 instituciones públicas y asociaciones empresariales.
La idea es que hablemos todos juntos a la sociedad, no solo con mensajes generales de lo que representa el turismo, también con ejemplos concretos de empresas y de administraciones que hacen las cosas bien
Es adquirir un compromiso frente a la sociedad de trabajar mejor, de que sean conscientes de que hay un compromiso por parte del sector de trabajar por un mejor turismo, más en equilibrio con la sociedad, que reduzcamos aquellos elementos que la sociedad entiende que no son positivos. En 2026 pondremos en marcha una serie de iniciativas de comunicación, hemos identificado más de 80 buenas prácticas que queremos que sirvan para trasladar un mensaje a la sociedad.
Por otro lado, ¿cómo ven desde Exceltur problemas como la escasez de talento y el absentismo, que están afectando bastante al turismo?
La lucha por el talento es crucial. Vivimos en una sociedad cada vez más envejecida, se estrecha la base de la pirámide de población. Estamos en un mundo en el que hay que tener una buena imagen como empleador si realmente quieres aspirar a atraer ese talento. Esta es una de las prioridades de las empresas de Exceltur y del sector turístico en general. Estamos compitiendo con otros países y con otros sectores, la prestación de servicios de más valor exige más personas y mejor formadas. Es algo que tiene que estar en la agenda del sector.
Otra cosa es el absentismo, el principal elemento de preocupación de la empresa turística hoy. Hemos pasado del 3% al 10%, en algunos lugares llega al 20%. Le cuesta hoy 5.000 millones de euros al sector en España. No es un problema del sector turístico, es del conjunto de la economía española. El presidente de CEOE [Antonio Garamendi] ha mencionado que el coste puede estar en 32.000 millones de euros, incluso los cálculos de otras instituciones privadas lo sitúan en 37.000 millones. Es decir, es un tema social de primer nivel, donde parece que se ha aceptado que no ir a trabajar no es malo, sin tener una causa justificada para ello.
Creo que es una cuestión social, de cambio cultural, pero al final los grandes damnificados del absentismo son los que están trabajando. Es un tema de valores, de valor del trabajo, del esfuerzo, más allá de que, por supuesto, haya gente que tiene problemas de salud y tiene que recibir la cobertura necesaria
¿Cómo se comportó 2025 desde el punto de vista turístico?
Fue muy buen año turístico, los resultados empresariales así lo reflejan. Tras unos ritmos de crecimiento que nos sorprendieron tras la pandemia, hemos vuelto a unos ritmos normales, donde hay empresas y destinos que son capaces de mejorar ese crecimiento, sobre todo en ingresos, que es lo que nos tenemos que plantear.
Si somos capaces de afrontar los retos pendientes, se puede ganar al mercado, siempre siendo conscientes de que el reto es mejorar en ingresos, mejorar en valor y no necesariamente, en algunos lugares y en algunos momentos, en en afluencia. Creo que ya lo estamos consiguiendo
En los últimos tres años, salvo por el elemento distorsionador de un crecimiento desorbitado de la vivienda turística, en el sector turístico español, en general, ha habido una tendencia de más inversión, más y mejor empleo.
La ilegalidad es otra de las grandes lacras de este sector. Tenemos que erradicar la ilegalidad, que son viviendas turísticas ilegales, taxis piratas… Esa debería ser la principal prioridad, si nos quitáramos todo lo ilegal, estoy convencido reduciríamos esa sensación que la población residente percibe.
Exceltur se constituyó hace 25 años, en 2001, aunque echó a andar un año después, ¿qué ha aportado al sector en este tiempo?
Lo tendría que decir mejor el sector que uno mismo, pero quiero pensar que hemos conseguido que el turismo sea reconocido por parte de grandes generadores de opinión, no solo medios de comunicación, también instituciones relevantes, como el Banco de España, los partidos políticos… como un sector que tiene un nivel de reflexión elevado, esto es algo muy importante. Quiero pensar que también hemos conseguido ser mucho más influyentes en esas instituciones.
Es muy importante haber consolidado una institución así, que no depende de la CEOE, que tiene vida propia. Ahora mismo tenemos el mayor número de socios que nunca

