Todo lo que sube y lo poco que baja en la cuesta de enero de 2026
La Vanguardia. Vivienda, suministros, transporte superan en subidas el 2% previsto para el IPC
Las previsiones para el 2026 apuntan a que los precios estarán más contenidos que en el 2025, con una inflación esperada del 2,1%, según el Banco de España. Pero las previsiones macroeconómicas y el bolsillo de los ciudadanos no siempre están sintonizados. De momento, las familias españolas empezarán el año afrontando una dura cuesta de enero, con incrementos de los precios en casi todos los sectores.
La vivienda enfila otro año de escalada. Servicios de estudios como el de BBVA Research anticipan una tendencia alcista para los precios de compra de alrededor del 7% por el continuo desfase entre oferta y demanda. La agencia Fitch, por su parte, abre la horquilla de subidas hasta el 10%. A ello se suma la tendencia, ya iniciada en el 2025, del incremento de los tipos hipotecarios, sobre todo en las hipotecas a tipo fijo, que ya superan en casi todos los casos de mercado el 2,5%. En el alquiler, la tensión es similar: el portal inmobiliario Pisos.com augura que las rentas escalarán una media del 6,8% tras una caída de la oferta del 60% en los últimos dos años.
En el apartado de los suministros básicos, las perspectivas para los precios de los alimentos no son nada halagüeñas: de media subirán unas tres décimas por encima de la inflación, pero la tendencia alcista de los últimos años parece imparable. Los insumos del hogar no lo compensarán. Telefónica incrementa la factura de los paquetes de fibra y móvil una media del 4%, entre 3 y 4 euros al mes. Un 3,8% de media subirán las tarifas en Orange, entre 1 y 6 euros al mes. En la misma línea, Vodafone sube una media de 3,9%, que según los servicios contratados supondrá entre 1 y 5 euros al mes. Entre las grandes compañías, solo Digi mantiene su política de no subir precios. La media del sector, según el comparador Kelisto, será un aumento del 8%.
La vivienda encara otro año de subidas con las hipotecas a tipo fijo incluso más caras
La energía será otro de los lastres de la cuesta de enero. Pese a que los precios en los mercados mayoristas están mucho más contenidos que en años anteriores, la presión en el 2026 llega de parte de los reguladores, que engordan la parte fija de la factura con una subida de peajes media del 0,5% por parte de la Comisión Nacional de Mercados y Competencia(CNMC). En total, un hogar con la tarifa de la luz vinculada al precio regulador apenas verá una rebaja de 0,22 euros, según el comparador Selectra. Está por ver el impacto que tendrá la subida de la retribución por inversión en redes que la CNMC ha subido al 5,58% para los próximos seis años. Los principales sustos les llegarán a los consumidores que tengan que actualizar sus contratos de precio libre con las eléctricas. Muchas aprovecharán este momento para actualizar el coste del apagón que vienen soportando los clientes de precio regulado (PVC) desde el pasado mes de mayo y que podría rondar subidas del 7%, según las comercializadoras privadas que ya lo han actualizado.
En el apartado energético la mayor alegría la dará el gas. Los usuarios ligados a la tarifa regulada (TUR) podrán tener una bajada estimada de 3,4 euros al mes si tienen la TUR 1 o de 9,97 euros para la TUR 2 (la más habitual en los hogares con calefacción de gas), según Selectra.
El consumo de agua tampoco se escapa de la subida de tarifas. Aigües de Barcelona incrementa el 2026 entre el 2,9% y el 5,95% según el volumen de gasto en los 22 municipios del área metropolitana de Barcelona. El Canal de Isabel II en Madrid subirá un 3%.
Pero si quedarse en casa se pone por las nubes, abandonarla no será menos oneroso. Aena ha subido un 6,44% sus tarifas tras años de congelación, y las aerolíneas repercutirán ese coste en sus billetes.
El bono ilimitado del transporte del Gobierno contrasta con las subidas de bus, taxi y aviones
Optar por el coche también tiene recargo: aunque los carburantes se mantienen en la tendencia bajista del último año, los seguros anuncian subidas generalizadas, y los peajes de las autopistas se incrementan una media del 2,61%, que se amplía al 3% en los cuatro tramos que todavía quedan en Catalunya, según la información publicada por la Generalitat. El taxi también sube, un 2,3% en Madrid y en Barcelona, como ejemplos destacados.
El resto del transporte público, como autobuses y metro, mantienen el recorte que proviene de las ayudas estatales, pero podrían subir si las comunidades autónomas no siguen al Gobierno. Este año no es obligatorio, como hasta ahora. En Barcelona se mantienen los descuentos del 50% en la T-Usual y la T-Jove, pero se aplica una subida media del 3,5%. La Comunidad de Madrid también mantiene ayudas y los precios quedarán como en el 2025. La novedad del 2026 es el abono único estatal, que por 60 euros permite un uso ilimitado de toda la red de Cercanías, Rodalies, trenes de media distancia y autobuses de largo recorrido cuya gestión depende del Estado.
Funcionarios y pensionistas arrancan con subidas
No es una sorpresa, pero sí una alegría. Funcionarios y pensionistas saben ya desde hace semanas que sus ingresos subirán en el 2026. En el caso de los primeros, un 1,5% sobre una nómina que se ha actualizado en el 2025 con un incremento del 2,5% y que volverá a subir un 0,5% en el 2027. Para los segundos, se garantiza el poder adquisitivo con una subida del 2,7%. Para las pensiones mínimas la subida será del 7,07%, y de hasta el 11,4% para quienes tengan cónyuge a cargo o en las de viudedad con cargas familiares. Las pensiones contributivas y el ingreso mínimo vital (IMV) subirán un 11,4%. Eso significa que pasan de 7.905,80 euros anuales a 8.803,30. El IMV básico –una persona sola– pasa a ser de 733,6 euros mensuales. Para los trabajadores en activo, el 2026 trae un nuevo incremento del mecanismo de equidad intergeneracional, con el que se busca garantizar la sostenibilidad de las pensiones y que se incrementa de forma progresiva cada año. Para el 2026, el recargo sobre la base de cotización será del 0,9%. De ese total, un 0,75% lo asume la empresa y el 0,15% restante corre a cargo del trabajador.

