Financiación a cuenta gotas, el mal del sector hotelero en pandemia | Federació Hostaleria i Turisme de les Comarques de Girona

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Financiación a cuenta gotas, el mal del sector hotelero en pandemia

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Hosteltur. La financiación alternativa es una opción, pero cara y difícil de conseguir. El incremento de los riesgos percibidos y las débiles perspectivas de recuperación de la actividad económica, en general, han frenado la concesión de créditos bancarios durante el 2020 y es una realidad que se mantiene en 2021. La hotelería ha sido fuertemente golpeada por la pandemia de coronavirus y ya está viendo un cierre del grifo por parte de las entidades bancarias. La financiación alternativa sería una salida válida, si no fuera por sus elevados intereses. En el sector hay consenso: sin préstamos estarán obligados a vender y quienes no estén lo suficientemente capitalizados, podrían ser empujados la cierre definitivo. En este escenario, los fondos serán –ya lo están siendo- los protagonistas, porque hay cadenas que prefieren compartir el accionario a seguir endeudándose.Tradicionalmente los hoteleros se financiaron con bancos, basándose en parámetros tales como el valor de tasación. En los buenos tiempos el empresario se llevaba entre un 80% y un 70% del valor, más tarde, el porcentaje bajó: entre un 60% y un 50%. “Lo daban en base a una hipoteca tradicional, con intereses que estaban a precio de mercado”, recuerdan desde el departamento financiero de una cadena hotelera a HOSTELTUR.

En la crisis de la década de los 90 “los grandes hoteleros de España fueron los bancos, porque muchos no pudieron pagar las hipotecas que tenían concedidas para su financiación”, y esos activos quedaron en manos de las entidades bancarias, que lo que hacían era entregárselos a las cadenas para que los gestionaran.

En ese contexto, explican fuentes del sector a HOSTELTUR, empiezan a surgir “grupos de real estate o fondos inmobiliarios o patrimonialistas, que lo que hicieron fue comprarles a los bancos esos activos hoteleros” y es así como entra en el juego de la financiación un nuevo player.

La pandemia y los bancos

Con la pandemia de COVID-19 se pusieron en marcha préstamos ICO, con aval del Estado, para ayudar a solventar la falta de liquidez de las empresas.

“Pero los bancos no se fían del Estado y, además, esta situación se alargó más de lo previsto y no están tan seguros de que se los vayan a pagar. Ante esta situación, los bancos no tienen ningún interés en darles un euro más a las compañías hoteleras”, afirman fuentes financieras. A esto hay que sumar “razones de tipo regulatorio”.

Es que el Banco de España controla cada operación que se hace y pone condiciones para que las entidades otorguen préstamos. “Suelen ser condiciones financieras y de ratios deuda versus Ebitda; Ebitda versus patrimonio neto y otros ratios que tienen que cumplirse”, pero luego de un año de ventas paralizadas y gastos que se han mantenido, “todas las cuentas de resultados de las empresas están en rojo”.

“Con todo esto, los bancos tienen instrucciones, tanto del Banco de España como de sus Comités y Consejos, de no otorgar préstamos. Por eso en general [no sólo en turismo] el grifo de financiación tradicional se ha cerrado”, salvo para muy pocas compañías solventes, que tienen activos y que tradicionalmente han trabajado y cumplido con el banco.

Lo que viven los hoteles

“Hemos pedido créditos a varios bancos y ninguno nos los da. Tienen instrucciones del Banco de España de no dar al mercado más de lo que es el ICO y el ICO no lo puedo usar, por ejemplo, para avales de contrato de alquiler, es para pagar a empleados o sobrevivir durante estos meses”, exponen desde una cadena en expansión.

Otros agregan que “tener hoteles en propiedad o no tenerlos tampoco es que ayude mucho: los bancos no quieren dar dinero aunque pongas como aval tu hotel”.

El rol de la financiación alternativa

Sin préstamos tradicionales, para conseguir dinero la empresa tiene la posibilidad de acceder a la financiación alternativa, como pueden ser fondos de deuda “que dan dinero a un interés alto con esquemas de tipo bullet o la emisión de bonos en mercados alternativos”. (Ver Alternativas para no malvender hoteles a los fondos en un otoño difícil).

Hay compañías que ponen sobre la mesa esta opción, pero no es sencillo acceder. “Desde diciembre llevo buscando financiación alternativa, tienes que moverte en ambientes súper raros. Son operaciones con financieras que no conoces y los costes son brutales, pero como está complicado, se analiza”, reconocen.

Es que como dicen ante HOSTELUR, en el sector, en general, “falta conocimiento, porque se necesitan asesores y los hoteleros no están acostumbrados a tener departamentos financieros con tanto expertise como para poder dar confort al financiador”. Además, los intereses pueden hasta triplicar los de los bancos tradicionales.

La entrada de fondos en los grupos hoteleros también es una opción que se baraja. “No queremos más deuda bancaria, lo que queremos es que alguien entre en el accionariado, de manera minoritaria, y que ponga dinero, pero que no sea deuda, sino ampliación de capital”.

“Nosotros hemos cumplido con los bancos y han estado predispuestos a seguir prestando dinero y no hemos tenido presión para vender activos. Pese a contar con esa posibilidad de financiación tradicional, no queremos más deuda bancaria. Lo que queremos es que alguien entre en el accionariado, de manera minoritaria, y que ponga dinero, pero que no sea deuda, sino ampliación de capital”, han dicho.

La venta, ¿última opción?

Cuando los grupos hoteleros hayan agotado todos los recursos de financiación vía ICO o vía SEPI, que no están llegando a los grupos más pequeños como ya ha cuestionado CEHAT; cuando los ERTE se terminen, porque en principio llegan hasta mayo y si no se renuevan habrá un punto de inflexión; cuando la financiación alternativa quede descartada por ser “difícil y muy cara”, las opciones se terminarán.

Y la desinversión aparece como el paso siguiente, porque como han coincidido las cadenas consultadas, “la necesidad de liquidez obliga a vender, para poder sobrevivir o para mantener los activos que no vendes”.