El reto de la formación: adaptarla a las nuevas necesidades del sector | Federació Hostaleria i Turisme de les Comarques de Girona

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El reto de la formación: adaptarla a las nuevas necesidades del sector

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Hosteltur. Los expertos ponen de relieve la importancia de que la administración certifique la formación continua. El turismo, un sector en reconversión continua, afronta ahora el reto de la formación de los futuros trabajadores en las nuevas competencias y cualificaciones profesionales que demanda el mercado. Sin embargo, el ámbito educativo “no está a la altura de esas nuevas necesidades que manifiesta el sector, ya que va mucho más lento, por lo que hay que exigir al sistema universitario que adecue esos estudios”, según puso ayer de relieve Mercè Chacón, experta en Innovación y planificación en el ámbito Educativo y Profesional, durante la mesa redonda: ‘¿Cuáles son las oportunidades existentes en la capacitación del talento en turismo?’, que moderó Manuel Molina, Director de HOSTELTUR, celebrada en el marco del Foro Tourism Talent Manager (TTM). En esa necesidad de actualizar los estudios del turismo coincidió Joan Vargas, director general de Recursos Humanos de Ávoris. “La Universidad tiene una oportunidad de oro, porque se está produciendo un gap entre lo que es la formación y las competencias tradicionales con lo que ya está demandando el mercado laboral. Esto no implica crear carreras nuevas, sino cualificar en esas competencias a las carreras que ya existen”, defendió.Para ello, Vargas incidió en la necesidad de que se produzca una colaboración público-privada-docente “para que entre todos consigamos que este sector esté a la altura”. “Se ha producido un cambio de paradigma, que ha evolucionado a velocidad tremenda de un modelo industrial más rígido a un otro más flexible que lleva asociadas una serie de competencias profesionales que hasta ahora sonaban como extrañas”, destacó.

Al respecto, remarcó que esas nuevas competencias van a ser una commodity que cualquier profesión deberá tener asociadas a su currículum.

“Hay que exigir al sistema universitario que adecue esos estudios. Hay que adaptar currículums y entender que nuestra universidad cuenta con un sistema académico científico, en lugar de un sistema docente profesionalizado, que seguramente es lo que más necesitaría el sector”, destacó Chacón.

Asimismo, apostó por la “flexibilidad con microcredenciales o los programas de corta o media duración” en los estudios para dar lugar a “certificaciones de cualificaciones”.

En este mercado laboral tan cambiante y volátil, Elisenda Farràs, directora del Área de Orientación y Carrera Profesional de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), destacó la importancia de trabajar conjuntamente con el tejido empresarial para mejorar la formación, y llamó a tener en cuenta que con el tiempo se van a tener más en cuenta “las competencias que los títulos”.

Farràs detalló que el problema para atraer talento va mucho más allá de las propias empresas turísticas. “A las universidades también les está costando a veces encontrar personas que quieran estudiar en este sector, con lo que estamos en una misma disyuntiva de hacerlo más atractivo”, destacó la responsable de la UOC, que puso de relieve que cualquier estudiante que acaba esta carrera va a encontrar trabajo.

Guillermo Vallet, presidente de la Comisión de Turismo de Foment del Treball, recordó que hubo un tiempo en el que la misma formación con la que un estudiante salía de su carrera, le permitía trabajar durante toda su vida laboral, algo hoy a todas luces “impensable, ante la necesidad de renovación constante” en el sector, por lo que apeló a introducir un mecanismo de cambios en la formación “porque lo que vale hoy no vale mañana”.

En esta línea, se posicionó a favor de un “mayor protagonismo” de la empresa en la educación y puntualizó que sería “importante que las universidades tuvieran en cuenta al sector privado” cada vez que revisen sus estudios para adaptarlos a las necesidades del mercado. Asimismo, abogó por preguntar también a los alumnos por su experiencia con la formación recibida.

“La formación dura toda la vida y esa responsabilidad es de todos, de la Universidad y también de las empresas”, indicó Vargas.

Formación continua

Por otro lado, Chacón apuntó otra de las lagunas en la enseñanza en la que hay que trabajar: la formación continua, clave para mejorar la competitividad del sector turístico. En este sentido, aludió a las trabas a superar en este ámbito: “la formación continua no está certificada y eso es un problema de la administración que tiene que resolver conjuntamente con el sector empresarial”, constató. Para ello, es fundamental que las empresas participen en esa formación “porque donde se construye el conocimiento es haciendo y eso se hace en el centro de producción”.

En esta necesidad de certificar esta formación continua para que forme parte del currículum de las personas coincidió el director general de Recursos Humanos de Ávoris. “Esto es muy importante porque lo utilizas en una empresa, pero si se te vas a otro sitio parece que eso no lo llevas en tu mochila. Lo sabes tú pero no lo sabe nadie más”, sostuvo.

Pese a esta apuesta generalizada por la formación continua, el presidente de la Comisión de Turismo de Foment del Treball recordó que España “es un país de pymes”, por lo que se hace difícil que todas ellas tengan una persona específica para la formación, a lo que sumó que el turismo es un sector servicios que trata con el cliente, “abierto 24/7 y que requiere presencialidad”, lo que hace complicada esa formación, a lo que hay que sumar la conciliación. “Hay voluntad, pero cada uno tiene su realidad y sus prioridades”, destacó.

Interés en la formación

Puesta de relieve esa necesidad de formación permanente de los empleados del turismo, Manuel Molina, lanzó la pregunta del millón: ¿existe realmente una voluntad por parte de trabajador de formarse?

Vargas confirmó ese interés con el ejemplo de su compañía, Ávoris. “Durante la pandemia hemos hecho unas 160.000 horas de formación al año a través de nuestra plataforma. Son cursos muy adaptados a nuestras necesidades, y de las 6.000 y pico personas que tenemos en la empresa habrán participado 4.000, y de estas un 30% estaban en ERTE al 100%”, explicó.

“La voluntad de los trabajadores de formarse existe y ahora todo el mundo es consciente de que esto va muy rápido y el que no se suba a este tren se queda fuera”, abundó.

Al respecto, la responsable de la UOC aseguró que esta universidad es el ejemplo claro de que hay un interés de los trabajadores en completar esa formación. “Hay estudiantes que quieren reciclarse y estudian porque quieren progresar. Que la gente no quiere estudiar es mentira, si no yo no tendría ni un estudiante”, subrayó.