Blog

Cómo resistir al cambio de ciclo que llega al turismo

  |   Novetats

Hosteltur. El enfriamiento de la economía, el Brexit y la recuperación de los destinos competidores abren un nuevo escenario.

Tras una fase de fuerte expansión que arrancó en 2012, cada vez más empresas turísticas españolas asumen que los crecimientos tan intensos de los últimos años van a ir frenándose. A lo largo de este año, probablemente la desaceleración se va a notar más en el ámbito receptivo que en el emisor, según apuntan las múltiples fuentes consultadas para el tema de portada de la revista HOSTELTUR de marzo.

Cabe recordar que España recibió 82,8 millones de turistas en 2018, lo que significó un crecimiento anual del 1,1%.

Esa tasa ya representa una notable desaceleración respecto a los aumentos que se registraron en los años anteriores, véase 2017 (+8,7%), 2016 (+10,4%), 2015 (+4,9%) y 2014 (+7,1%).

El principal factor que explicaría esa desaceleración en la llegada de viajeros internacionales a España en 2018 es la recuperación de los destinos competidores del norte de África y Mediterráneo oriental.

Y es que gracias a una relativa calma y estabilidad geopolítica, los incrementos en las llegadas de viajeros internacionales fueron generalizados el año pasado en varios destinos, tal fue el caso de Egipto (+40%), Turquía (+23%), Grecia (+23%), Túnez (+17%) o Marruecos (+9%).

Si nada extraordinario sucede a los destinos competidores en 2019, la tendencia de recuperación se acelerará este año.

Líneas de defensa

El enfriamiento de la economía internacional y las repercusiones del Brexit son otros dos factores cruciales que podrían afectar al crecimiento del turismo en España. Ante esta tesitura, las empresas turísticas españolas preparan sus líneas de defensa.

El cambio de ciclo no es algo que haya cogido por sorpresa a buena parte de la industria turística española. Al contrario.

Durante la época de vacas gordas, numerosas empresas han llevado a cabo un proceso de inversión y reposicionamiento de su oferta. El objetivo: estar mejor preparadas para el momento en que los destinos competidores volvieran al mercado.

En este sentido, ya en 2017 la inversión en el sector hotelero español alcanzó los 4.000 millones de euros, según datos que maneja el Observatorio Inmobiliario con el asesoramiento de Cehat y Tinsa.

Mientras que en 2018 se alcanzó otro récord en volumen de inversión hotelera con 4.860 millones de euros (el 64% de estas operaciones se realizaron en destinos vacacionales) según datos de Christie & Co.

Desde esta empresa, se apunta que España seguirá atrayendo interés inversor, si bien en un entorno más volátil y competitivo.

Expertos en inversiones hoteleras confirman que los proyectos para los próximos años se mantienen, “aunque cuestan algo más de sacar adelante”, según indican Juan Gallardo y Roger Serrallonga, de Bric Consulting.

Competitividad

Pero a pesar de las inversiones realizadas y las que están en marcha, la industria hotelera comienza a lanzar advertencias de cara a 2019.

Esta preocupación se reflejó por ejemplo en Fitur, donde las asociaciones hoteleras de Mallorca, Menorca, Ibiza y Formentera exigieron al gobierno de Baleares “la puesta en marcha de medidas urgentes para hacer frente al cambio de ciclo que estamos viviendo y evitar una pérdida de competitividad turística”.

En este sentido, dichas patronales hoteleras reclaman la eliminación del Impuesto del Turismo Sostenible, la “urgente” aprobación de una nueva norma que permita continuar con la reforma de la planta hotelera en el archipiélago así como erradicar la oferta ilegal de alojamiento.

Estas tres asociaciones hoteleras también recuerdan que “el proceso del Brexit en Reino Unido afecta directamente a las reservas de uno de nuestros principales mercados, que en 2018 registró un descenso en las islas del 1,5%, siendo en Menorca de -10%, y para la temporada 2019 es aún mucho más acusado”.

El Brexit también inquieta en las Canarias, donde uno de cada tres turistas que llegan al archipiélago procede del Reino Unido.

“Los turistas británicos van a seguir viniendo, pero para ellos podría ser más complicado y más caro”, apuntó María Méndez, directora de Promotur Turismo de Canarias, durante Fitur.

Esa mayor complicación y encarecimiento de los viajes podría ser debida a que haya menos vuelos si se revisan a la baja los acuerdos aéreos entre el Reino Unido y la Unión Europea o bien si aumentan las tasas aeroportuarias para vuelos fuera del espacio europeo.

Y para un destino insular como Canarias que depende al 100% de las conexiones aéreas, esto supondría un duro golpe.

“En Canarias tenemos una célula especial del gobierno regional para el seguimiento del Brexit, con representantes de diferentes consejerías”, explica María Méndez.

Por otra parte, desde Promotur se lleva a cabo desde hace años una estrategia de diversificación de mercados, con un fondo económico especial para el desarrollo de nuevas rutas áreas.

“A pesar de todo, seguimos teniendo una dependencia alta del mercado británico. En Tenerife, el 40% los turistas son del Reino Unido y en Lanzarote, del 50%. Que el viaje siga siendo fácil y con una buena relación calidad-precio es fundamental para nosotros”.

 



Aquest lloc web utilitza cookies, tant pròpies com de tercers, per a recopilar informació estadística sobre la seva navegació i mostrar-li publicitat relacionada amb les seves preferències, generada a partir de les seves pautes de navegació. Si continua navegant, considerem que accepta el seu ús. Més informació ACEPTAR
Aviso de cookies